Contagios de sarampión en México superaron los 14 mil casos

Los contagios de sarampión en México alcanzaron los 14 mil 605 casos confirmados, afectando principalmente a menores de edad.

Los contagios de sarampión en México alcanzaron la cifra de 14 mil 605 casos confirmados hasta la última semana de marzo.

La enfermedad viral extendió su impacto a 453 municipios del territorio nacional y cobró la vida de 35 personas desde el inicio del brote epidemiológico, según los registros oficiales de la Secretaría de Salud.

El análisis demográfico identificó a la población infantil como el sector más vulnerable ante la propagación del virus. Las estadísticas contabilizaron mil 911 incidencias en niñas y niños de entre uno y cuatro años de edad.

Las personas de 25 a 29 años ocuparon el segundo grupo de mayor afectación con mil 723 contagios, seguidos por los infantes de cinco a nueve años con mil 687 casos. La dependencia federal detectó la mayor tasa de incidencia en bebés menores de un año, quienes presentaron 71.34 casos por cada 100 mil habitantes.

Para contener la emergencia sanitaria, el sector salud implementó la Estrategia Nacional de Atención al Sarampión. El esquema de inmunización administró millones de dosis en todo el país.

El Estado de México lideró la inoculación con más de 1.7 millones de vacunas aplicadas, seguido por la Ciudad de México y Jalisco. Por su parte, el estado de Sonora logró la administración de 400 mil 915 dosis biológicas para proteger a la población local.

La campaña de vacunación dirigió sus esfuerzos principales hacia niñas y niños de entre seis meses y 12 años de edad. Las autoridades sanitarias emitieron una recomendación urgente a los padres de familia para revisar minuciosamente las cartillas de inmunización.

El personal médico solicitó a la ciudadanía acudir a la unidad de salud más cercana para completar el esquema preventivo en caso de que los menores carezcan del biológico o requieran la segunda dosis tras haber transcurrido seis meses desde la primera aplicación, priorizando la reducción de riesgos en los sectores de mayor vulnerabilidad.