“México, que se oiga claro, que se oiga fuerte, no acepta injerencias": Claudia Sheinbaum
La mandataria defendió la soberanía nacional, cuestionó solicitudes de extradición contra autoridades mexicanas y reiteró que la cooperación internacional no significa subordinación.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que su gobierno enfrenta una ofensiva mediática y campañas en redes sociales promovidas por sectores conservadores nacionales e internacionales que, afirmó, se oponen al proyecto de transformación que impulsa su administración.
Durante un mensaje público, la mandataria sostuvo que estos grupos no aceptan que México haya recuperado su independencia y capacidad de decisión.
“Detrás de ellas están los sectores conservadores, nacionales e internacionales, que nunca aceptaron que México recuperara su dignidad y decidiera ejercer plenamente su independencia”, declaró.
Cuestiona actuación de agentes extranjeros en Chihuahua
Sheinbaum señaló que la campaña en contra de su gobierno se intensificó luego de que se diera a conocer la muerte de dos agentes de la CIA durante una visita a un laboratorio clandestino en Chihuahua.
Indicó que la Fiscalía General de la República abrió una investigación para determinar si existieron violaciones a la legislación mexicana, al recordar que la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional limitan la participación de agentes extranjeros en funciones exclusivas de las autoridades nacionales.
“Ningún agente extranjero puede realizar tareas que corresponden exclusivamente a las autoridades mexicanas”, afirmó.
Critica solicitudes de extradición sin pruebas públicas
La presidenta también cuestionó una solicitud urgente realizada por una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos para detener con fines de extradición a 10 funcionarios mexicanos, entre ellos funcionarios en activo como el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya.
Consideró que se trata de un hecho sin precedentes en la relación bilateral debido a que, según dijo, no se presentaron públicamente pruebas que sustentaran dichas acusaciones.
“México no es piñata de nadie”, expresó.
Asimismo, señaló que es válido cuestionar los intereses detrás de este tipo de procedimientos.
"Es legítimo dudar del verdadero interés en los juicios de extradición para autoridades selectas. Porque primero hay que tenerlo claro, vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelve del principal elector de México. Eso no lo podemos permitir", sostuvo.
“México no acepta injerencias”
La mandataria reiteró que su gobierno mantendrá una postura firme en defensa de la soberanía nacional y advirtió que existen límites claros entre la cooperación internacional y la intervención en asuntos internos.
"Pero debe quedar muy claro, México no admite la injerencia en nuestros asuntos internos, porque nosotros no nos entrometemos en los asuntos internos de otras naciones. Ese es el principio constitucional de la no intervención, porque la historia de México nos ha enseñado que ningún pueblo conserva su libertad si permite que intereses extranjeros decidan sobre su destino(…) Colaboramos, nos coordinamos, pero como lo he dicho, nunca nos subordinamos ni nos subordinaremos", enfatizó.
Añadió que México continuará colaborando con otros países, especialmente Estados Unidos, en temas de seguridad y combate al narcotráfico, pero sin comprometer su autonomía. Recordó además el principio juarista de que “entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.
Rechaza proteger corrupción o vínculos con el crimen
Sheinbaum aseguró que su administración no encubrirá actos de corrupción ni relaciones con grupos delictivos, independientemente de la filiación política de los involucrados. Destacó que las instituciones mexicanas han actuado contra funcionarios de distintas fuerzas políticas cuando se han acreditado nexos con actividades ilícitas.
“Nunca vamos a defender la corrupción ni la colusión con el crimen”, aseguró.
La presidenta sostuvo que la política de seguridad de su gobierno se enfoca en la construcción de paz con justicia y no en una estrategia de confrontación armada. “Nosotros no hacemos la guerra como en el pasado”, afirmó. También reiteró que para reducir la violencia es necesario que Estados Unidos fortalezca las acciones contra el tráfico ilegal de armas, el consumo de drogas y el lavado de dinero.
Durante su intervención, Sheinbaum criticó a sectores de la oposición, a quienes calificó de “entreguistas”, al acusarlos de respaldar presiones de actores extranjeros contra México con fines políticos. Según dijo, algunos dirigentes y comentaristas buscan recuperar privilegios perdidos tras los cambios impulsados por la ciudadanía.
“México ya cambió. Nada ni nadie va a detener la transformación de nuestra patria”, afirmó.
Finalmente, la presidenta llamó a la ciudadanía a defender la soberanía nacional y respaldar el proyecto de transformación mediante la participación en asambleas informativas en plazas públicas. Planteó que las decisiones del país deben recaer en la voluntad popular y no en intereses externos.
“Por eso les pregunto ¿Quién decide en México, las agencias extranjeras o al pueblo? ¿Quién decide en México, los grandes intereses económicos o el pueblo? Vamos a defender la soberanía y la independencia de México. Vamos a defender la transformación”, cuestionó.
Asimismo, convocó a realizar actividades informativas a partir de la próxima semana para difundir su mensaje en todo el país.
“Los convoco a que a partir de la próxima semana vayamos a las plazas públicas a realizar asambleas informativas, repartir volantes y periódicos e informar al pueblo que queda patria no se vende; la patria se ama y se defiende”, concluyó.













