"Embajadores no opinan": Sheinbaum responde a comentario de Ronald Johnson
Ronald Johnson compartió un mensaje en redes sociales donde llamó a la "unidad" en fortalecer la cooperación bilateral contra los grupos criminales.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, respetar los asuntos internos del país, luego de las declaraciones que realizó en redes sociales sobre la lucha contra los cárteles del narcotráfico.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria señaló que los representantes diplomáticos deben apegarse a los principios de respeto y no intervención establecidos en la Constitución mexicana.
“Nuestros embajadores no opinan sobre asuntos políticos de los países porque la Constitución establece la autodeterminación de los pueblos y el respeto, la no intervención”, afirmó.
Sheinbaum destacó que existe disposición para mantener la coordinación y colaboración con Estados Unidos en temas de seguridad, pero insistió en que cada nación debe actuar dentro de su propio territorio.
“Hay que trabajar conjuntamente cuando tenemos problemas compartidos; uno de ellos es evidentemente la violencia que provoca la delincuencia organizada. Buscamos la colaboración y la coordinación para poder avanzar conjuntamente”, expresó.
Sin embargo, reiteró que los embajadores deben evitar pronunciarse sobre temas políticos internos. “Es importante que el embajador se quede en el tema bilateral y respete los asuntos internos de nuestro país”, puntualizó.
¿Qué dijo Ronald Johnson?
La respuesta de la presidenta se dio luego de que Ronald Johnson publicara un mensaje en redes sociales en el que aseguró que el combate a los cárteles debe ser una causa común entre ambos países.
“La lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos. Las personas en ambos lados de nuestra frontera desean vivir con seguridad y en paz. Merecen vivir libres de la intimidación, la corrupción y el miedo que generan los cárteles”, escribió el diplomático.
Johnson agregó que convertir los desafíos de seguridad compartidos en discusiones políticas representa una oportunidad perdida para fortalecer la cooperación bilateral.













