Texas reclama nueve islas del Río Bravo y México responde que no puede hacerlo
La SRE advirtió que Texas no puede modificar unilateralmente la frontera y que corresponde a la CILA determinar la soberanía de las islas.

El Gobierno de Texas declaró como propiedad estatal nueve islas ubicadas en el Río Bravo, en la frontera con México, y anunció que sus fuerzas de seguridad podrán ingresar a esos terrenos para patrullarlos e inspeccionarlos, una decisión ante la que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) recordó que ningún gobierno estatal puede modificar los límites internacionales.
El anuncio fue realizado este viernes 30 de octubre por la comisionada de Tierras de Texas, Dawn Buckingham, quien informó que la Oficina General de Tierras (GLO, por sus siglas en inglés) identificó nueve islas como propiedad de ese estado, luego de revisar terrenos cuya titularidad no estaba claramente establecida.
De acuerdo con la dependencia texana, las nueve islas abarcan aproximadamente 66 acres, equivalentes a 27 hectáreas, y se distribuyen a lo largo de la frontera, desde la zona de Laredo hasta McAllen.
La revisión se llevó a cabo después de que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) solicitara examinar 28 islas del Río Grande, como se conoce al Río Bravo en territorio estadounidense, cuya propiedad se consideraba incierta.
Buckingham sostuvo que la designación permitirá a las autoridades estatales acceder a esos terrenos para realizar labores de vigilancia y combatir posibles actividades ilícitas, particularmente el tráfico de personas y drogas.
Sin embargo, la propia Oficina General de Tierras reconoció que no ha confirmado actividades delictivas en estas nueve islas, aunque argumentó que existen antecedentes de otros territorios del río utilizados por organizaciones criminales.
La funcionaria aseguró que Texas notificará a sus corporaciones de seguridad para que puedan patrullar, inspeccionar y retirar cualquier actividad ilegal que encuentren en las propiedades reclamadas por el estado.
SRE responde a Texas por las islas del Río Bravo
Tras el anuncio, la Secretaría de Relaciones Exteriores emitió un comunicado, en la que advirtió que la frontera entre México y Estados Unidos no puede modificarse por decisión de un gobierno estatal, debido a que sus límites están establecidos mediante tratados internacionales.
La Cancillería explicó que el Tratado de Límites de 1970 establece que, en el Río Bravo, la frontera internacional corre por el centro del cauce normal del río, criterio que determina la soberanía de los terrenos ubicados a ambos lados, independientemente de quién los haya poseído anteriormente.
También precisó que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) es la instancia facultada por los gobiernos de México y Estados Unidos para aplicar el tratado y determinar de qué lado de la frontera se encuentra cada isla.
"Ninguna autoridad estatal tiene esa atribución", subrayó la dependencia.
Además, recordó que el tratado establece que ninguno de los dos países puede construir obras que, a juicio de la CILA, tengan la posibilidad de desviar u obstruir el escurrimiento normal del río.
La SRE indicó que dará seguimiento puntual a cualquier acción en la zona y reiteró el compromiso de México con el cumplimiento de los acuerdos que regulan la frontera común y el diálogo bilateral mediante los mecanismos establecidos.
Texas ya había reclamado la isla Fronton
La nueva designación recuerda el caso de la isla Fronton, ubicada en el condado de Starr, que la comisionada Dawn Buckingham declaró propiedad de Texas en 2023.
En ese territorio, las autoridades texanas realizaron trabajos para retirar vegetación y facilitar las labores de vigilancia fronteriza, en medio de diferencias sobre las facultades del estado para determinar la propiedad de terrenos ubicados en el Río Bravo.
CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS


