¿Qué es la soberanía interior y por qué es clave para empezar bien el año?
La psicóloga de Stanford Emma Seppälä explica por qué la autocompasión, la meditación y la respiración son claves para reducir el estrés y vivir desde nuestra mejor versión.
Podemos hacer todas las prácticas que generan bienestar -meditar, comer bien, hacer ejercicio-, pero si no tenemos libertad interior, si no somos conscientes de cómo nuestros patrones mentales nos sabotean, nada de eso funcionará, explica en entrevista Emma Seppälä, doctora en Psicología por Stanford.
La autora presentó en octubre pasado en México su libro Soberanía (Casa Editora Lucía Todd), en el que comparte experiencias personales con datos de la neurociencias y de la investigación psicológica, así como ejercicios de meditación y respiración.
Para la directora del Programa de Liderazgo Femenino en Yale, la soberanía consiste en ejercer un dominio consciente y equilibrado sobre nuestra vida interna -nuestros pensamientos, emociones, hábitos, atención- de modo que podamos vivir desde nuestra mejor versión, en lugar de quedarnos atrapados en patrones autodestructivos.
"Se tiene esta tendencia a ser demasiado crítico, pero la psicología ha demostrado que la autocrítica genera mayor ansiedad, mayor depresión, te hace menos resiliente", dice Seppälä.
Lo opuesto a la autocrítica es la autocompasión, agrega, se trata de tener una relación con uno mismo que sea más amistosa. Además, se ha comprobado científicamente que esta autocompasión tiene múltiples beneficios: mejor salud mental y física, se duerme mejor y se tienen mejores relaciones interpersonales.
"Mucha gente suele pensar que para tener logros en la vida debes estar estresado y es también la creencia que tienen las empresas, los directivos, pero lo datos muestran de hecho que al estar estresado llegas al bornout, no eres feliz, no tiene un buen desempeño.
"Al estar estresado, básicamente tienes un impacto negativo en tu capacidad innovadora, creativa, en tus funciones cognitivas, en la capacidad de atención", advierte la psicóloga, quien también es directora científica del Centro para la Investigación de la Compasión y el Altruismo en Yale.
¿Qué es lo que has encontrado en tus investigaciones sobre felicidad y bienestar humano?
La investigación muestra que no importa cuánta educación tengas, cuánto dinero poseas, al final todas las personas tienen la capacidad de gestionar sus emociones negativas equivalente a las de un niño de 5 años, y normalmente lo que se hace es reprimir estas emociones negativas y terminan sintiéndose mal. Entonces van a compensar con exceso de trabajo, pasando más tiempo en las pantallas, en las redes, bebiendo, comiendo en exceso, y al final todo esto te hace sentir peor, y es algo en lo que estamos atorados.
La investigación ha demostrado, por ejemplo, que si reprimes el enojo solamente hace que estés más enojado al final del día, el cerebro está más activo y por eso se exacerba la emoción.
La investigación que se ha realizado, sobre todo con personas que tienen altos niveles de ansiedad o que fueron objeto de trauma, por ejemplo los veteranos regresando de Afganistán, es que no eran capaces de ser funcionales. Y nos hicieron la pregunta de cómo podíamos ayudarlos en estos casos extremos de enfermedad mental, porque básicamente estas personas no querían hacer terapia o tomar medicamentos, entonces lo que decidimos hacer fue un taller de respiración, y se dieron cuenta que, después de cierto tiempo, los niveles de ansiedad se habían normalizado, todo esto les demostró que esta práctica de respiración tenía efectos sostenibles a lo largo del tiempo.
Estas personas al final pudieron regresar a la escuela, pudieron trabajar, siguieron con su vida. Se midió cómo se redujo el nivel de estrés y ansiedad en estas personas, en los veteranos de guerra, un mes después y un año después, y seguía siendo sostenible esta reducción de estrés y ansiedad.
En el libro hablas de varias técnicas que la gente puede realizar.
Hablo sobre meditación y respiración. Por la velocidad con la que se mueve el mundo en el que vivimos, por la inmensa información que recibimos a través de las redes sociales, no se tiene control sobre las circunstancias y el medio que nos rodea, pero sí tenemos control sobre cuán resilientes podemos ser ante esa situación.
Por eso ello propongo cultivar la meditación y ejercicios de respiración, porque esto te va a ayudar a ser más feliz, emocionalmente más inteligente, a estar más tranquilo, a tener menos ansiedad, menos depresión, tener una mejor concentración, mejor memoria, creatividad, y es algo que incluso nos ayuda a mantener las facultades cognitivas en un buen estado para poder navegar por la vida, se trata de un acto de equilibrismo.
Porque inclusive la meditación es un acto fuerte en sí, no es estar sentado sin hacer nada. Si tu estuvieras sentado en una mina de oro y estuvieras excavando, ¿te detendrías a los 40 días de estar cavando en esa mina o continuarías? Continuarías.
Recomiendo el uso de aplicaciones para meditar, porque son una herramienta esencial que nos ayuda en la vida diaria.
Ante las realidades sociales y políticas tan difíciles que vivimos, ¿Cómo podemos lidiar con ello?
El entorno no se pueden controlar, pero lo que sí se puede controlar es tu estado mental, y entonces puedes estar presente y resolver los problemas de una mejor manera a partir de este espacio de soberanía.
Hay eventos que ocurren, que son estresantes, nos generan ansiedad, entonces es por eso que genero estas técnicas para que puedas enfrentar estas situaciones, pero estando en tu mejor versión. No estoy diciendo que no va a haber altibajos, sí los va haber, pero vas a poder enfrentarlos a partir de tu mejor versión.
Conózcala
- Emma Seppälä
- Doctora en Psicología por la Universidad de Stanford
- Autora de The Happiness Track (La estela de la felicidad, en español)
- Profesora de la Escuela de Administración de Yale
- Directora del Programa de Liderazgo Femenino en Yale
- Conferencista internacional
- Se especializa en la ciencia de la felicidad, la inteligencia emocional y la conexión social.












