Nueva amenaza complica rescate tras tragedia en Nepal

La Policía de Nepal reportó 389 muertos y 910 desaparecidos, mientras un nuevo bloqueo en el río Bhotekoshi amenaza con provocar otra inundación.

Las autoridades de Nepal elevaron este jueves a 389 los muertos y a 910 los desaparecidos por la devastadora inundación que golpeó el distrito de Rasuwa, en la frontera con Tíbet, mientras los equipos de rescate enfrentan el riesgo de nuevas crecidas.

Colapso glaciar y causas del desastre

El desastre, ocurrido el miércoles, habría sido provocado por el colapso de un glaciar y no por un terremoto, como se creyó inicialmente. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) explicó que el movimiento sísmico registrado en la zona fue consecuencia del desprendimiento de hielo y escombros.

De acuerdo con la hipótesis que mantienen los investigadores, una enorme masa de hielo, rocas y sedimentos se desprendió de una zona glaciar y cayó por un valle hasta alcanzar el río Lhende Khola, donde habría formado un bloqueo temporal.

Cuando la barrera cedió, una gigantesca corriente de agua, hielo, rocas y lodo avanzó río abajo y alcanzó otros cauces conectados, entre ellos los ríos Bhote Koshi, Trishuli y Narayani. La geografía montañosa, con valles estrechos y pendientes pronunciadas, favoreció la propagación de la ola destructiva.

El USGS estimó que el colapso glaciar generó un evento sísmico equivalente a una magnitud de 5.2, registrado cerca de la frontera entre Nepal y Tíbet a las 08:37 horas locales. Imágenes satelitales también mostraron que una parte inferior de un glaciar cercano había desaparecido, lo que respalda la hipótesis de una avalancha de hielo o un colapso glaciar.

Sin embargo, los científicos todavía deben confirmar la secuencia exacta de acontecimientos y determinar qué papel tuvo el cambio climático. Especialistas han señalado que el calentamiento global puede contribuir al deshielo y degradación del permafrost, lo que vuelve más inestables algunas laderas de alta montaña, pero advierten que no es posible atribuir directamente esta tragedia al cambio climático.

Nepal ha perdido casi un tercio de su volumen de hielo durante las últimas tres décadas y sus glaciares se derritieron a un ritmo 65 por ciento superior al habitual entre 2011 y 2020, de acuerdo con los datos citados de Naciones Unidas.

Riesgos actuales y respuesta de autoridades

La emergencia tampoco ha terminado. Las autoridades nepalíes detectaron mediante imágenes satelitales que otro tramo del río Bhotekoshi permanece bloqueado y que se está formando un nuevo lago.

El aumento del nivel del agua podría provocar el colapso de la barrera natural y generar otra inundación aguas abajo. China advirtió que ese lago podría recibir hasta tres millones de metros cúbicos adicionales de agua durante los próximos tres días.

Basanta Raj Adhikari, director del Centro de Estudios sobre Desastres de la Universidad Tribhuvan, advirtió que existe la posibilidad de una segunda o incluso tercera ola de inundaciones. Aunque no se esperan lluvias intensas, los investigadores permanecen atentos a nuevos deslizamientos de tierra.

El Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas también alertó sobre posibles nuevas inundaciones debido a la gran cantidad de escombros arrastrados por los ríos, que podrían generar nuevos bloqueos y represas naturales en los tramos más estrechos.

En Nepal, 910 personas permanecen desaparecidas, entre ellas al menos 667 turistas registrados en la zona afectada. De estos últimos, 540 son extranjeros, principalmente ciudadanos de India, Estados Unidos, Ucrania, Malasia y Australia. También permanecen sin contacto 85 integrantes de cuerpos de seguridad y aduanas.

La inundación golpeó Syabrubesi, punto de partida de la ruta de senderismo de Langtang, y alcanzó zonas frecuentadas por turistas y peregrinos. Entre los desaparecidos hay personas que se dirigían hacia el monte Kailash, en Tíbet.

La destrucción de infraestructura complica las operaciones. En Nepal fueron reportados 35 puentes para vehículos, 45 puentes peatonales y unos 40 kilómetros de carreteras destruidos. Cerca de 9 mil 260 elementos de la Policía, el Ejército y la Fuerza Armada de Policía participan en las labores de búsqueda y salvamento.

Del lado chino se reportan tres muertos y 558 personas desaparecidas en el condado tibetano de Gyirong, entre ellas 260 extranjeros. China movilizó alrededor de 800 rescatistas, además de perros de búsqueda y lanchas rápidas, aunque la inestabilidad de un lago formado río arriba y las condiciones de las carreteras de montaña dificultan las operaciones.

Con los balances disponibles, la cifra conjunta asciende a 392 muertos entre Nepal y Tíbet, mientras el número de desaparecidos ronda los mil 400, aunque las autoridades han advertido que los registros corresponden a distintas zonas y podrían existir personas contabilizadas en ambos lados de la frontera.

Ante el riesgo de nuevos desastres, especialistas plantean reforzar los sistemas de alerta temprana en valles vulnerables y mejorar el intercambio de información entre Nepal y China, particularmente porque algunos fenómenos pueden originarse en zonas remotas del Tíbet y afectar posteriormente a comunidades nepalíes.