Expulsan a agentes de ICE de un restaurante mexicano en Minnesota

Un video captado en Minnesota ha desatado una intensa polémica en redes sociales al mostrar el momento en que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) son confrontados y obligados a abandonar un restaurante de comida mexicana.

El incidente, marcado por la tensión y el rechazo social, ha reabierto el debate sobre la presencia de funcionarios migratorios en espacios que son el corazón de las comunidades a las que sus políticas afectan directamente.

La confrontación escaló rápidamente cuando los agentes intentaban retirarse del establecimiento en un automóvil blanco. Según las imágenes virales, el ambiente se tornó hostil debido a la desaprobación de los residentes:

  • Hostigamiento físico: Un hombre se acercó a uno de los agentes y, en un acto de desafío, le arrebató la gorra justo antes de que este subiera al vehículo
  • No escalación: La gorra fue pateada y lanzada lejos por la multitud, impidiendo que el oficial —quien portaba mascarilla— pudiera recuperarla. Los agentes optaron por no responder de forma agresiva y abandonaron el lugar ante la presión del grupo
  • Identificación: El video ha generado curiosidad sobre cómo fueron identificados los agentes, mencionando casos similares en otras localidades como Hudson y Willmar, donde la comunidad se ha organizado para señalar la presencia de ICE

Reacción en redes

El núcleo de la crítica social radica en lo que muchos consideran una hipocresía sistemática: disfrutar de la cultura y gastronomía de una comunidad mientras se ejecutan labores para deportar a sus integrantes.

“Quieren deportar a todos los mexicanos y seguir comiendo comida mexicana”, señaló un usuario en un comentario que alcanzó miles de interacciones.

Otras reacciones compararon el hecho con una "parábola bíblica de gente malvada" que se aprovecha de la hospitalidad y buena voluntad ajena para después atacar a los mismos prestadores de servicios.

Seguridad y comunidad

Algunos internautas aseguraron conocer el restaurante involucrado, describiéndolo como un lugar que, debido al clima de persecución migratoria, mantiene políticas estrictas de acceso para proteger a sus clientes y trabajadores.

“Mantienen la puerta cerrada con llave, y hay alguien disponible para abrirla cuando saben quién es. Comida fantástica, siempre servida con una sonrisa amable”, relató un cliente local.