De la paz al conflicto: EU ataca Venezuela y detiene a Maduro
La operación militar ordenada por Trump en Venezuela incluyó bombardeos en Caracas y el arresto de Nicolás Maduro y su esposa, generando tensiones internacionales.
El 2026 arrancó con un mensaje de paz desde el Vaticano y, casi de inmediato, con la irrupción de la guerra en América Latina. Mientras el papa León XIV, primer pontífice norteamericano, llamaba al mundo a construir “una paz desarmada y desarmante” durante la Jornada Mundial de la Paz del 1 de enero, la región se encaminaba hacia uno de los episodios geopolíticos más tensos de los últimos años.
Trump ordena operación militar en Venezuela y arresto de Maduro
Durante la madrugada del 3 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó una operación militar en Venezuela que derivó en el arresto del mandatario Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, bajo el argumento de llevarlos ante la justicia por presuntos vínculos con el narcotráfico. La acción incluyó bombardeos en Caracas que, según reportes preliminares, alcanzaron al menos siete puntos estratégicos.
Impacto de los bombardeos y reacciones internacionales
Autoridades venezolanas informaron que los ataques afectaron tanto instalaciones militares como zonas con alta densidad de población civil, mientras se realizaba un recuento de víctimas. Videos difundidos en redes sociales mostraron explosiones en distintos sectores de la capital, donde los servicios básicos permanecieron intermitentes tras el operativo.
Horas después, Trump difundió imágenes de Maduro bajo custodia de agentes estadounidenses a bordo del buque USS Iwo Jima y posteriormente en su traslado a Nueva York, donde será presentado ante tribunales. El mandatario estadounidense defendió la operación al señalar a Venezuela como un eje del tráfico de drogas hacia su país y anunció que Washington asumirá el control del proceso de transición política.
La intervención desató reacciones encontradas a nivel internacional. México, Brasil, Colombia, Chile y otros países condenaron la acción por considerarla una violación al derecho internacional, mientras que Argentina y Ecuador expresaron su respaldo a Trump. La ONU advirtió que se trata de un precedente peligroso y llamó a privilegiar el diálogo y la protección de la población civil venezolana.












