Confusión por cierre en El Paso: de drones del narco a pruebas militares
Versiones oficiales y reportes periodísticos difieren sobre el motivo real del cierre del espacio aéreo en El Paso.
El cierre del espacio aéreo en el Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas, desató este miércoles una controversia entre autoridades federales estadounidenses, luego de que versiones oficiales y reportes de prensa ofrecieran explicaciones distintas sobre el motivo de la medida.
Cierre del espacio aéreo en El Paso: versiones oficiales y reportes
Inicialmente, el Secretario del Departamento de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, confirmó que la suspensión total de operaciones se debió a una incursión de drones operados por cárteles mexicanos. Según informó, tras una intervención coordinada con la Administración Federal de Aviación (FAA), la amenaza fue neutralizada y el espacio aéreo reabierto.
De acuerdo con esa versión, la presencia de los dispositivos obligó a paralizar todos los despegues y aterrizajes en un radio de 16 kilómetros alrededor de El Paso y la comunidad de Santa Teresa, Nuevo México. Aunque originalmente se emitió una restricción con vigencia hasta el 20 de febrero por "razones especiales de seguridad", el riesgo fue eliminado y los vuelos comerciales y de carga se reanudaron el 11 de febrero.
Pruebas militares y conflicto entre agencias
Sin embargo, más tarde surgieron reportes que contradijeron esa explicación. Cuatro fuentes familiarizadas con el asunto señalaron que el cierre fue resultado de pruebas realizadas por las fuerzas armadas estadounidenses con tecnología capaz de derribar drones.
Según esas versiones, los ensayos se llevaban a cabo en las proximidades de Fort Bliss e incluían láseres de alta energía diseñados para proteger contra drones que podrían cruzar la frontera sur. La FAA habría emitido la restricción temporal de vuelos ante la preocupación de que las pruebas afectaran la aviación comercial.
Tres de las fuentes indicaron que no existe confirmación por parte del Pentágono de que algún dron haya sido derribado, pese a declaraciones previas de un funcionario de la Administración que aseguró que dispositivos de un cártel mexicano habían violado el espacio aéreo y fueron inutilizados por el Departamento de Defensa. También se reportó que militares derribaron recientemente un pequeño globo de fiesta.
De acuerdo con dos fuentes, hubo un malentendido o disputa entre la FAA y el Departamento de Defensa sobre si las pruebas podían impactar la seguridad aérea, lo que antecedió a la orden de mantener en tierra a los aviones. Legisladores en el Capitolio habrían señalado que el ejercicio antidrones no fue coordinado previamente con la FAA.
La restricción, que inicialmente se estableció por 10 días, del 11 al 21 de febrero, clasificó el área como espacio aéreo de defensa nacional y advertía que se podría usar fuerza letal contra aeronaves consideradas amenaza inminente. Pilotos que infringieran la orden podrían ser interceptados y detenidos.
El aeropuerto confirmó que todos los vuelos, incluidos comerciales, de carga y aviación general, quedaron suspendidos. La medida afectó operaciones de aerolíneas como Southwest, Delta, United y American, así como rutas de compañías mexicanas con conexión fronteriza.
La decisión provocó críticas a nivel local. El alcalde de El Paso, Renard Johnson, calificó la restricción como innecesaria y afirmó que "nunca debió haber ocurrido". Señaló que la medida causó caos y obligó a desviar vuelos de evacuación médica a Las Cruces, a unos 72 kilómetros de distancia.
"Esta decisión innecesaria ha causado caos y confusión en la comunidad de El Paso", declaró en conferencia de prensa, al cuestionar la falta de coordinación con autoridades locales, hospitales y líderes comunitarios.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que su Gobierno no tenía evidencia de actividad de drones a lo largo de la frontera y pidió evitar especulaciones.
Conversaciones captadas por LiveATC.net revelaron que personal del aeropuerto habría sido notificado con escaso margen antes de la entrada en vigor de la restricción, lo que evidenció la falta de claridad interna sobre la medida.
Hasta el momento, no ha habido una explicación pública detallada que unifique las versiones sobre el origen del cierre, lo que ha mantenido la polémica en torno a la actuación y coordinación de las agencias federales involucradas.












