Díaz-Canel insiste en diálogo con EU bajo respeto a soberanía
El presidente cubano reafirma disposición a dialogar con Estados Unidos sin presiones externas, destacando la importancia del respeto mutuo.
Las tensiones entre Cuba y Estados Unidos se intensificaron este jueves, luego de que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reiterara la disposición de su gobierno a dialogar con Washington, pero únicamente bajo condiciones de respeto a la soberanía de la isla y sin presiones externas.
Postura de Miguel Díaz-Canel sobre el diálogo con Estados Unidos
En declaraciones a la prensa, el mandatario sostuvo que Cuba está abierta a conversar “sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir”, siempre que el diálogo se realice en igualdad de condiciones y sin injerencia en los asuntos internos del país. Díaz-Canel subrayó que esta postura no es nueva, sino una posición “histórica” definida desde los tiempos de Fidel y Raúl Castro, y aseguró que una relación “civilizada” entre ambos países podría generar beneficios mutuos, en asuntos como migración, seguridad y combate al narcotráfico.
Horas después, la Casa Blanca respondió con un tono más duro. La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, advirtió que el gobierno cubano debería ser “prudente” en sus declaraciones dirigidas al presidente Donald Trump, al afirmar que Cuba se encuentra “al borde del colapso”. No obstante, la funcionaria señaló que el mandatario estadounidense está dispuesto a ejercer la diplomacia y que existe comunicación con La Habana, una afirmación que el gobierno cubano ha matizado.
Comunicación diplomática y contexto económico
El viceministro cubano de Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, reconoció este jueves que ha habido “intercambio de mensajes” entre ambos gobiernos al más alto nivel, aunque evitó confirmar la existencia de negociaciones formales.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente presión económica sobre la isla. Díaz-Canel reconoció que las medidas de Estados Unidos han provocado un “desabastecimiento agudo de combustible” y advirtió que el país atraviesa un escenario complejo. Cuba produce solo 40 por ciento del crudo que consume y depende de importaciones, principalmente de Venezuela, Rusia y México, mientras su economía ha registrado una caída acumulada del Producto Interno Bruto de 15 por ciento en los últimos años.
La situación se agravó tras las advertencias del presidente Trump de imponer sanciones a los países que envíen o vendan petróleo a Cuba. En ese marco, el mandatario cubano anunció que su gobierno prepara un plan de medidas, algunas de ellas restrictivas, para enfrentar la crisis, y aseguró que la isla cuenta con el respaldo de gobiernos e instituciones extranjeras, aunque sin ofrecer detalles.
Este jueves, además, el sistema eléctrico cubano sufrió una paralización parcial que dejó sin servicio a varias provincias del oriente del país, una muestra adicional de la fragilidad energética que enfrenta la isla debido a la falta de combustible y al deterioro de su infraestructura.
Mientras la tensión bilateral se recrudece, organismos internacionales y diversos actores internacionales han reiterado llamados al diálogo. El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó recientemente su preocupación por la situación humanitaria en Cuba y volvió a pedir el fin del embargo estadounidense, en un escenario marcado por la incertidumbre y el endurecimiento del discurso entre Washington y La Habana.












