Brote de ébola en África Central supera 100 muertes y se expande

El brote de ébola en la República Democrática del Congo suma 543 casos sospechosos y 136 muertes, afectando también a Uganda y Sudán del Sur.

El brote de ébola detectado en África Central superó este martes las 100 muertes y continúa expandiéndose hacia nuevos países, mientras organismos sanitarios africanos alertaron sobre el alto riesgo de propagación regional.

El Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo informó que la epidemia suma ya 543 casos sospechosos y 136 muertes probables vinculadas a la cepa Bundibugyo del virus.

La mayoría de los contagios se concentran en la provincia de Ituri, aunque los casos ya se extendieron hacia Kivu del Norte y alcanzaron además a Uganda y Sudán del Sur.

Declaración de emergencia y factores de riesgo regional

Ante el avance del brote, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África) declararon la epidemia como una Emergencia de Salud Pública de Interés Continental.

La agencia sanitaria africana advirtió que la situación representa una amenaza regional debido al intenso movimiento transfronterizo, la actividad minera, la inseguridad y la debilidad de los sistemas de salud en las zonas afectadas.

“Este brote ocurre en uno de los entornos operativos más complejos del continente”, afirmó el director de los CDC de África, Jean Kaseya.

Las autoridades sanitarias señalaron además que actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados específicamente para la cepa Bundibugyo.

Sin embargo, organismos internacionales y centros de investigación trabajan ya en tres posibles vacunas, incluida una basada en tecnología de ARN mensajero que podría estar disponible en los próximos meses.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) desplegó equipos médicos y toneladas de suministros de emergencia en Bunia, una de las ciudades más afectadas por el brote.

Especialistas temen además que el virus haya circulado durante varias semanas antes de ser detectado oficialmente, lo que habría permitido múltiples cadenas de contagio en comunidades rurales y zonas fronterizas.