"Si no se comportan, haremos un segundo ataque": Trump advierte a Venezuela

La Casa Blanca impone condiciones estrictas a la presidenta interina de Venezuela para evitar represalias; exigen la expulsión de iraníes y cubanos, el cese de envíos de petróleo a rivales y el combate al narco, bajo la amenaza de congelar sus activos en Qatar y Turquía.

Tras la captura de Nicolás Maduro, una serie de demandas precisas pesan sobre la nueva jefa provisional de Venezuela, Delcy Rodríguez. Washington ha dejado claro que, para evitar represalias similares a las que sufrió su antecesor, Caracas debe dar un giro de 180 grados en sus políticas de las últimas décadas.

La Casa Blanca advirtió sobre la posibilidad de una “segunda ola” de acciones militares si no se cumple con un pliego de peticiones que busca reconfigurar el alineamiento geopolítico de Venezuela. El presidente Donald Trump fue contundente desde el Air Force One este domingo:

“Venezuela, hasta ahora, ha sido muy amable. Pero ayuda tener una fuerza como la que tenemos. Si no se comportan, haremos un segundo ataque”.

Las tres exigencias inmediatas

Según fuentes de alto nivel citadas por Politico, las directrices transmitidas a Rodríguez incluyen tres pilares fundamentales que no son negociables en el corto plazo:

  1. Expulsión de agentes extranjeros: Salida inmediata de operativos iraníes, cubanos y de otras naciones adversas a Washington
  2. Freno al narcotráfico: Reforzar el combate contra el tráfico de drogas y dejar de ser un "paraíso" para los carteles
  3. Corte de suministro petrolero: Detener la venta y envío de crudo a los enemigos geopolíticos de Estados Unidos

A esto se suma la demanda de liberar a los ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela. A largo plazo, se espera que Rodríguez allane el camino a unas "elecciones libres" y abandone el poder, aunque los plazos para esto aún son indefinidos.

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Presión financiera: Los activos en Qatar y Turquía

La coerción no es solo militar, sino financiera. Fuentes cercanas a la administración Trump indicaron que tienen ubicados los activos de la funcionaria, concentrados principalmente en Doha, Catar, y recursos adicionales en Turquía.

Elliott Abrams, quien fuera representante especial para Venezuela, explicó la estrategia de presión: “El solo hecho de que digamos que hablamos con los cataríes y los turcos sobre su dinero, evidentemente sería una amenaza muy fuerte”.

"Un pozo de víboras"

El margen de maniobra de Rodríguez es reducido. Analistas señalan que la funcionaria está bajo "supervisión estricta" y debe convivir con figuras de peso del chavismo duro que aún permanecen en el poder, como Diosdado Cabello (Ministro del Interior) y Vladimir Padrino López (Ministro de Defensa). Esta coexistencia ha sido calificada por fuentes internas como "un pozo inestable de víboras".

La situación ha forzado a Rodríguez a un cambio de discurso radical: pasó de criticar enérgicamente la captura de Maduro a declarar su disposición a trabajar con Washington en una "agenda de cooperación".

Por el momento, Estados Unidos no considera levantar sanciones ni enviar ayuda humanitaria significativa. La prioridad del equipo de Trump es asegurar la estabilidad del país bajo los intereses estadounidenses y controlar la transición a distancia, confiando en que pueden "torcer" la voluntad del gobierno interino antes de avanzar hacia una nueva etapa.