Estados Unidos e Irán negocian la paz en Pakistán tras décadas de silencio

Las delegaciones de Estados Unidos e Irán rompieron un silencio diplomático vigente desde 1979 al sentarse frente a frente en Islamabad. Bajo la mediación de Pakistán, ambos países buscan un acuerdo definitivo para extender la tregua y asegurar la paz en el estrecho de Ormuz.

Las delegaciones de Estados Unidos e Irán rompieron un silencio diplomático de más de cuatro décadas al sentarse frente a frente en la ciudad de Islamabad.

Los equipos encabezados por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, sostuvieron su primera negociación directa desde la Revolución Islámica de 1979, buscando pactar un acuerdo definitivo tras seis semanas de intensa guerra.

El encuentro bajo un formato trilateral inició la tarde del sábado en la capital paquistaní tras superar una tensa mañana de consultas indirectas.

Las autoridades abandonaron la diplomacia de mensajeros para intercambiar actas formales de acuerdo, cerrando la jornada inicial con un inesperado optimismo diplomático ante la viabilidad de lograr un alto al fuego permanente antes de que expire la actual tregua de 14 días.

El éxito de la cumbre recae en lograr un equilibrio complejo entre las fuertes líneas rojas de ambas potencias. El vicepresidente JD Vance, acompañado por el yerno presidencial Jared Kushner y el enviado especial Steve Witkoff, exige una garantía verificable para frenar el programa de armamento nuclear iraní y el respeto total a la navegación en el estratégico estrecho de Ormuz.

Por su parte, la delegación de Teherán condiciona la firma a la inclusión del territorio del Líbano en el cese al fuego y exige la liberación inmediata de sus fondos congelados.

La tensión invadió los despachos horas previas al encuentro directo a causa de una filtración sobre una supuesta concesión de la Administración Trump para desbloquear capital iraní. Los medios oficiales de Teherán difundieron el rumor como un triunfo, obligando a la Casa Blanca a desmentir la información de forma tajante.

Simultáneamente, Irán rechazó las afirmaciones del Comando Central de Estados Unidos (Centcom) respecto al presunto despliegue de destructores estadounidenses para desminar el estrecho de Ormuz durante las negociaciones de paz.

El Gobierno de Pakistán blindó la capital con un enorme despliegue del Ejército en la denominada "Zona Roja" para garantizar el desarrollo de la cumbre. El Estado paquistaní escenifica su compromiso total con la paz debido a razones de supervivencia económica, considerando que el 80 por ciento de su crudo requiere transitar por Ormuz.

Un ambiente de cautelosa expectación domina el Centro de Convenciones Jinnah ante una negociación sin precedentes que podría redefinir de manera permanente la seguridad en Oriente Medio.