Fiscalía acusa a Evo Morales de terrorismo y ordena su captura
La Fiscalía le atribuye delitos como terrorismo, alzamiento armado y atentados contra la seguridad del Estado; Morales denuncia persecución política.
La Fiscalía de Bolivia ordenó este miércoles la captura del expresidente Evo Morales por su presunta responsabilidad en los bloqueos de carreteras y protestas que paralizaron amplias zonas del país durante más de 50 días entre mayo y junio.
El fiscal general, Roger Mariaca, informó que la orden de aprehensión fue emitida dentro de una investigación por los presuntos delitos de terrorismo, alzamiento armado, atentados contra la seguridad del Estado, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y ataques contra los servicios públicos.
Las autoridades sostienen que Morales promovió las movilizaciones que provocaron desabasto de alimentos, combustibles, medicinas y oxígeno medicinal, además de pérdidas económicas millonarias y al menos 16 muertes, según cifras del Gobierno.
Reacciones y contexto político
La investigación se originó tras una denuncia presentada por el Comité Cívico Pro Santa Cruz, que acusó al exmandatario de encabezar acciones para desestabilizar al gobierno del presidente Rodrigo Paz.
Morales rechazó las acusaciones y aseguró que la orden de captura responde a una persecución política. "No nos van a intimidar", escribió en la red social X, donde sostuvo que las autoridades buscan responsabilizarlo de las protestas para ocultar la crisis económica que atraviesa Bolivia.
Esta nueva orden se suma a otra emitida en mayo, cuando un tribunal de Tarija ordenó su captura tras declararlo en rebeldía dentro del proceso que enfrenta por un caso de presunta trata agravada de personas.
Desde entonces, el exmandatario permanece en la región del Chapare, su principal bastión político y sindical, protegido por sus simpatizantes, mientras la justicia intenta ejecutar las órdenes de aprehensión en su contra.













