DEA concluye que ataques a narcolanchas no frenaron tráfico de cocaína
Una evaluación de la DEA concluyó que los bombardeos iniciados por la Administración Trump en 2025 no afectaron la oferta ni el precio de la cocaína en Estados Unidos.
La Administración para el Control de Drogas (DEA) y el Pentágono concluyeron que la campaña de bombardeos contra presuntas embarcaciones utilizadas por el narcotráfico, iniciada por la Administración del presidente Donald Trump en septiembre de 2025, no logró reducir el flujo de cocaína hacia Estados Unidos.
De acuerdo con una investigación publicada por The Washington Post, una evaluación reciente de la DEA determinó que los ataques no tuvieron un impacto significativo en la oferta ni en el precio de la cocaína en el mercado estadounidense.
El diario señaló que la ofensiva, que ha incluido 67 bombardeos contra presuntas "narcolanchas" en el Mar Caribe y el Océano Pacífico, dejó 221 tripulantes muertos, entre ellos 13 mexicanos.
Cambiaron las rutas, no el tráfico
Según el reporte, los analistas de la DEA concluyeron que la campaña militar obligó a las organizaciones criminales a modificar sus métodos de operación, pero no logró disminuir el tráfico de cocaína.
En lugar de utilizar lanchas rápidas en aguas internacionales, los grupos delictivos comenzaron a emplear embarcaciones de mayor tamaño y a desplazarse cerca de las costas de América del Sur y Centroamérica, donde las fuerzas estadounidenses tienen menores posibilidades de intervenir.
"Los ataques no habían afectado la oferta ni el precio de la cocaína y habían llevado a los narcotraficantes a diversificar sus operaciones", citó el periódico sobre la evaluación de la DEA.
Legisladores cuestionan la estrategia
De acuerdo con The Washington Post, legisladores estadounidenses han cuestionado la legalidad de los bombardeos, al considerar que podrían constituir ejecuciones extrajudiciales.
El diario añadió que, durante una reunión privada celebrada el mes pasado, funcionarios del Pentágono informaron al Congreso que la ofensiva en aguas internacionales frente a las costas de América del Sur y Centroamérica no redujo la pureza de la cocaína que llega a Estados Unidos.
Pese a estas evaluaciones, el presidente Donald Trump ha sostenido públicamente que la estrategia ha sido efectiva para combatir el narcotráfico marítimo y ha defendido la continuidad de las operaciones.













