Francia impone toques de queda tras disturbios que dañaron 3 mil negocios
El Gobierno francés anunció restricciones nocturnas y apoyos económicos para los comercios afectados, mientras mantiene la posibilidad de declarar el estado de emergencia tras los disturbios del fin de semana.

El Gobierno de Francia anunció toques de queda parciales en varias ciudades para contener nuevos disturbios y saqueos, luego de las protestas del fin de semana que dejaron al menos 2 mil 397 personas detenidas, 997 policías y gendarmes heridos y alrededor de 3 mil negocios afectados.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, informó este lunes 19 de octubre que pidió a las autoridades regionales aplicar restricciones nocturnas en las zonas donde sea necesario para proteger a la población y los establecimientos comerciales.
Las medidas se anunciaron después de que las manifestaciones contra el encarecimiento del costo de vida y las condiciones de la educación pública derivaran en enfrentamientos, incendios, ataques a edificios públicos y saqueos en distintas localidades del país.
¿En qué ciudades de Francia habrá toque de queda?
Las primeras restricciones se anunciaron en Lille, Douai, Wattignies y Denain, ciudades del norte de Francia donde se prohibirá la circulación durante la noche del lunes y la madrugada del martes, de las 20:00 a las 06:00 horas, tiempo local.
En París, las autoridades establecieron restricciones nocturnas en sectores específicos, entre ellos la plaza de la República y la zona comercial de Les Halles. En esas áreas, el toque de queda está previsto de las 23:00 a las 06:00 horas, mientras que las manifestaciones estarán prohibidas desde las 20:00 horas.
Las medidas buscan evitar nuevos actos de vandalismo y proteger los establecimientos afectados por los saqueos. Lecornu no descartó declarar el estado de emergencia si la situación lo requiere, aunque consideró que las restricciones localizadas son, por ahora, más apropiadas.
Francia reporta 3 mil negocios afectados por saqueos
El ministro de Comercio francés, Serge Papin, informó que alrededor de 3 mil establecimientos resultaron dañados o saqueados durante los disturbios.
Las pérdidas económicas podrían ascender a cientos de millones de euros, según estimaciones de representantes del sector comercial. Los ataques afectaron tiendas y otros negocios en distintas ciudades, además de edificios públicos y vehículos.
Entre los episodios más graves se encuentra el incendio del ayuntamiento histórico de Limoges, cuyo techo y torre del reloj se derrumbaron por la propagación de las llamas durante los disturbios del sábado.
El Gobierno anunció que destinará recursos públicos para apoyar la recuperación de las zonas afectadas y que buscará mecanismos legales para que quienes hayan causado daños paguen por ellos.
También se activarán medidas de desempleo parcial para trabajadores y comerciantes que no pudieron realizar sus actividades debido a los destrozos y al cierre de establecimientos.
Macron mantiene al ministro del Interior tras las críticas
La respuesta del Gobierno se produce en medio de cuestionamientos a la actuación policial y a la capacidad de las autoridades para anticipar la magnitud de las protestas.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, presentó su renuncia, pero el presidente Emmanuel Macron la rechazó para mantener la continuidad del mando de las fuerzas de seguridad.
Nuñez reconoció que la Policía perdió el control de la situación en algunas ciudades. Ante ello, Macron le pidió implementar nuevos métodos de intervención y garantizar transparencia sobre los fallos de previsión e inteligencia que pudieron contribuir a la violencia.
El ministro también informó que alrededor de 200 investigadores revisan grabaciones de cámaras de seguridad para identificar a los posibles responsables y organizadores de los actos violentos.
Lecornu atribuyó los disturbios a grupos radicales de extrema izquierda y advirtió que el Gobierno no permitirá que los responsables impongan sus condiciones mediante la violencia. Asimismo, anunció que se reforzará la seguridad en futuras concentraciones políticas.
¿Por qué comenzaron las protestas en Francia?
Las movilizaciones surgieron semanas atrás con estudiantes que exigían mejores condiciones en las escuelas, pero ampliaron sus demandas ante el aumento del costo de vida, los precios de los combustibles, la inflación y el deterioro de los servicios públicos.
Durante el fin de semana, unas 550 mil personas participaron en las manifestaciones, según el Ministerio del Interior, mientras que los organizadores calcularon una asistencia de 800 mil personas en todo el país.
Aunque las movilizaciones reunieron a distintos sectores inconformes, los enfrentamientos y saqueos se extendieron por ciudades como París, Marsella y Lyon, además de localidades más pequeñas.
Macron sostuvo que es necesario distinguir entre las demandas legítimas de quienes se manifiestan pacíficamente y las acciones de quienes destruyeron edificios, incendiaron vehículos y saquearon comercios.
Con los toques de queda y los apoyos económicos, el Gobierno busca contener la violencia y reducir las consecuencias de los daños, mientras continúa la investigación sobre los disturbios y la respuesta de las fuerzas de seguridad.


