Keir Starmer anuncia su renuncia como primer ministro del Reino Unido

Starmer deja el cargo tras una caída en su popularidad y tensiones internas en el Partido Laborista; el proceso de sucesión podría definirse en julio.

El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció este lunes que renunciará a su cargo, luego de que la presión dentro de su propio partido se intensificara tras una serie de tropiezos políticos y una caída en su popularidad, apenas dos años después de haber obtenido una amplia victoria electoral con la promesa de ofrecer estabilidad y crecimiento económico.

Starmer permanecerá como primer ministro interino mientras el Partido Laborista elige a un nuevo dirigente, proceso que comenzará el próximo 9 de julio. El nuevo líder deberá asumir antes del regreso del Parlamento, previsto para el 1 de septiembre.

El principal favorito para reemplazar a Starmer es el exalcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, quien confirmó en redes sociales que buscará la dirigencia laborista. Si es el único candidato, el relevo podría concretarse a mediados de julio.

"He escuchado la respuesta de mi partido"

El anuncio fue realizado por Starmer frente al número 10 de Downing Street, residencia oficial del primer ministro, el mismo sitio donde ofreció su primer discurso al asumir el cargo en 2024. Visiblemente conmovido al final de su mensaje, reconoció que su partido ya no lo considera la mejor opción para enfrentar las próximas elecciones generales.

“La pregunta que hace mi partido ahora es si soy el mejor posicionado para liderarnos a las siguientes elecciones generales, afirmó. “He escuchado la respuesta de mi partido parlamentario a esa pregunta, y acepto la respuesta con buenas formas”.

También informó que ya notificó de su decisión al rey Carlos III.

Reino Unido suma otro cambio de liderazgo

Con la salida de Starmer, Reino Unido tendrá a su sexto primer ministro en apenas una década que abandona el cargo antes de concluir su mandato. Su renuncia ocurre además en la víspera del décimo aniversario del referéndum mediante el cual el país decidió abandonar la Unión Europea, una decisión cuyos efectos continúan influyendo en la economía y la política británica.

Incluso antes del anuncio oficial, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relacionó la inminente salida de Starmer con sus críticas recurrentes hacia las políticas de inmigración y energía renovable impulsadas por el gobierno británico.