"Una voz" le ordenó asesinar a sus tres hijos: Lindsay Clancy "rogó por ayuda" en caso de psicosis posparto

Lindsay "era una madre maravillosa”, según su exsuegra Susan Clancy. Asegura que pidió ayuda psicológica, tomaba medicamentos, sufría de insomnio y profunda tristeza.

Lindsay Clancy, de 36 años, enfrenta un juicio por el asesinato en primer grado de sus tres hijos, Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses, ocurridos el 24 de enero de 2023 en su vivienda de Duxbury, Massachusetts.

Clancy se declaró no culpable. Su defensa sostiene que padecía psicosis posparto, una condición psiquiátrica grave que puede provocar episodios de manía, depresión y alucinaciones poco después del nacimiento.

Los abogados defensores argumentan que su estado de salud mental no fue atendido de manera adecuada durante los meses posteriores al nacimiento de su hijo menor y que recibió una gran cantidad de medicamentos psiquiátricos sin que se identificaran a tiempo las señales de alarma.

Exsuegra dice que “rogó por ayuda”

Su exsuegra, Susan Clancy, declaró que Lindsay era una madre cariñosa y dedicada, pero que en noviembre de 2022 comenzó a pedir ayuda porque no se sentía bien.

“Era muy cariñosa, muy amorosa. Era una madre maravillosa”, afirmó Susan ante el jurado. La mujer, quien trabajó como enfermera de parto y posparto, dijo que Lindsay sufría insomnio, había perdido el apetito y se encontraba muy ansiosa y triste. “Estaba rogando por ayuda”.

Susan explicó que ayudó a ponerla en contacto con un programa de salud conductual perinatal de South Shore Health. También contó que la familia estaba preocupada y trataba de apoyarla.

Durante el juicio también se ha presentado evidencia sobre los tratamientos que recibió Clancy antes de la muerte de sus hijos. El jurado escuchó que le fueron recetados 13 medicamentos psiquiátricos diferentes durante los cuatro meses previos a los asesinatos.

En un mensaje del 30 de noviembre de 2022, Lindsay expresó preocupación por su estado.

“No estoy bien y tengo miedo de tomar medicamentos esta noche”, escribió. También aseguró que nunca había estado tan deprimida y atribuyó su empeoramiento a uno de los medicamentos.

En otro mensaje manifestó temor de desarrollar dependencia al Ativan, un medicamento utilizado para tratar la ansiedad y el insomnio.

“En el fondo siento que he desarrollado una dependencia a las benzodiacepinas después de solo dos semanas de usarlas”, escribió, al señalar que sentía que sus médicos no estaban atendiendo el problema y seguían agregando distintos medicamentos.

La fiscalía, por su parte, sostiene que Clancy es legalmente responsable de las muertes y cuestiona que no hubiera recibido atención adecuada. Los fiscales han señalado que cambió de médicos y medicamentos con frecuencia y han planteado que pudo haber planeado los asesinatos antes de intentar suicidarse.

Asegura que una voz le ordenó matar a sus hijos

Uno de los elementos centrales de la defensa es el argumento de que Clancy escuchaba una voz que le ordenaba matar a sus hijos y después quitarse la vida.

Sheila Cavanaugh, capellana del Brigham and Women’s Hospital, declaró que se reunió con Clancy al menos 14 veces después de los asesinatos. Durante una de las primeras conversaciones, el 31 de enero de 2023, Clancy le dijo:

“Estoy tan contenta de que mis hijos estén a salvo”.

Cavanaugh respondió que sus hijos estaban a salvo en el cielo y oró junto con ella.

La capellana también declaró que Clancy mencionó varias veces haber escuchado una voz masculina persistente. Según Cavanaugh, la mujer dijo que esa voz le ordenaba cumplir con el mandato porque, de no hacerlo, ni ella ni sus hijos estarían a salvo.

Psicólogo afirma que no estaba fingiendo

El psicólogo clínico y forense Paul Zeizel también declaró que tuvo aproximadamente 60 encuentros con Clancy durante los últimos tres años.

Zeizel relató que, después de los asesinatos, Clancy le pidió utilizar su teléfono para comunicarse con su entonces esposo, Patrick Clancy. Después de varios intentos, logró hablar con él y, según el especialista, le dijo que lo amaba y que una voz masculina le había ordenado matar a sus hijos y después quitarse la vida.

La defensa preguntó a Zeizel si había alguna señal de que Clancy estuviera fingiendo sus síntomas.

“No estaba fingiendo”, respondió el psicólogo, quien añadió que ella se presentó como una persona honesta.

Especialista señala posibles señales de psicosis

El psiquiatra clínico y forense Donald Condie declaró que revisó los expedientes médicos de Clancy y encontró señales que, desde su análisis, podían corresponder con una evolución de depresión posparto hacia psicosis posparto.

Condie mencionó registros de diciembre de 2022 en los que se describían disociación, confusión mental y posibles alucinaciones auditivas. También señaló que Clancy había reportado problemas para dormir, una sensación de desconexión de sus hijos, dificultad para sentir emociones y momentos en los que parecía estar alejada de la realidad.

“A veces reportaba que escuchaba una voz”, declaró.

Paula Musgrove, madre de Lindsay, también declaró para la defensa. Dijo que los medicamentos que su hija tomaba durante los meses previos a los asesinatos estaban afectándola gravemente.

“Era como si estuvieran destruyendo su mente y no era ella”, recordó. Según Musgrove, Lindsay le decía: “Esto no soy yo. Solo quiero sentirme mejor y disfrutar nuevamente de mis hijos”.

La defensa también presentó las lesiones de Clancy

La patóloga forense Elizabeth Laposata declaró sobre las lesiones que Clancy sufrió al intentar suicidarse después de los asesinatos.

Según su testimonio, la temperatura corporal de Clancy llegó a bajar hasta los 82 grados Fahrenheit, aproximadamente 27.8 grados Celsius, después de permanecer sobre el suelo congelado tras saltar desde una ventana del segundo piso.

Laposata también señaló que sufrió una fractura vertebral grave que provocó que quedara paralizada de la cintura hacia abajo y requiriera una silla de ruedas.

La especialista indicó además que presentó múltiples heridas en las muñecas que describió como “marcas de vacilación”, asociadas con intentos de suicidio.

La fiscalía ha sostenido que Clancy asesinó a sus hijos y después simuló un intento de suicidio.

El juicio entra en su etapa final

El juez del Tribunal Superior de Plymouth, William Sullivan, indicó que los argumentos finales podrían presentarse el lunes o martes, dependiendo de cuánto duren los últimos testimonios.

La defensa prevé llamar como último testigo al doctor Phillip Resnick, especialista reconocido por su participación en el caso de Andrea Yates, quien fue declarada no culpable por razones de demencia después de matar a sus cinco hijos en Texas en 2001. Después de ese testimonio, la fiscalía podría presentar a tres testigos de refutación.

Antes de una de las audiencias, un grupo de mujeres vestidas de rosa acudió al tribunal para expresar su apoyo a Clancy y pedir una mejor atención para la salud mental materna. Algunas viajaron desde Florida, Tennessee y Nueva York.

Las asistentes señalaron que el caso refleja, a su juicio, la necesidad de mejorar la atención de salud mental durante el embarazo y el posparto, así como la comunicación entre los profesionales que atienden a las pacientes.

Si Lindsay Clancy es declarada culpable de asesinato en primer grado, podría recibir cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. En caso de ser declarada no penalmente responsable por las muertes debido a su estado mental, sería enviada a un hospital psiquiátrico estatal de Massachusetts.