Nuevo México y Texas detectan casos de gusano barrenador del Nuevo Mundo

Tras la detección en un perro y una cabra, autoridades coordinan acciones para controlar la amenaza que afecta ganado, mascotas y fauna silvestre.

El Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos emitió una actualización sobre la investigación epidemiológica de los recientes hallazgos de gusano barrenador del Nuevo Mundo en la región sur del país.

Reclasificación del primer caso y acciones en Nuevo México

El caso inicialmente reportado en el condado de Andrews, Texas, fue reclasificado oficialmente como el primer hallazgo detectado en Nuevo México debido a que el perro afectado reside en un hogar del condado de Lea, Nuevo México, a pesar de que el veterinario que notificó la situación se encuentra en territorio tejano.

Las autoridades consideran que este es un evento aislado, pero han iniciado la inspección de otros animales en el hogar del canino y han aumentado la difusión de información en la zona porque aún se desconocen el historial de viaje reciente y la exposición de la mascota.

El subsecretario de Programas de Comercialización y Regulación, Dudley Hoskins, afirmó que la situación está evolucionando y que el compromiso de la institución es compartir los descubrimientos de manera rápida y transparente para mantener la vigilancia en las comunidades locales mediante un trabajo coordinado con los socios de Nuevo México y Texas.

Medidas oficiales para controlar el gusano barrenador

Como parte del Manual de Respuesta ante el Gusano Barrenador del Nuevo Mundo, los funcionarios estatales y federales implementan medidas que contemplan la toma de muestras a otros animales, la colocación de trampas para moscas y la preparación para una posible liberación de insectos estériles.

Detección de un segundo caso en ganado caprino

De manera adicional al caso de Nuevo México, los Laboratorios Nacionales de Servicios Veterinarios confirmaron la presencia del parásito en una cabra ubicada en el condado de Gillespie, Texas.

Ante este escenario, la Comisión de Salud Animal de Texas colabora con las autoridades federales para recopilar detalles adicionales del caso, establecer zonas de vigilancia, realizar pruebas en el área y distribuir materiales informativos entre la población.

El gusano barrenador representa una amenaza grave para el ganado, las mascotas y la fauna silvestre debido a que las larvas se alimentan de tejido vivo y provocan heridas severas si el problema no se detecta a tiempo.