Péter Magyar logra "súper mayoría" y encamina nuevo gobierno en Hungría

La oposición obtuvo más de dos tercios del Parlamento, lo que le permite formar gobierno y promover reformas profundas.

El opositor Péter Magyar obtuvo una mayoría calificada en el Parlamento de Hungría, lo que perfila un cambio de gobierno tras más de una década de dominio de Viktor Orbán.

Con el escrutinio prácticamente concluido, su partido Tisza alcanzó 138 de los 199 escaños legislativos, suficiente para controlar más de dos tercios del Congreso y abrir la puerta a reformas estructurales.

El propio Orbán reconoció la derrota horas después del cierre de casillas. "El resultado es doloroso, pero ha dejado claro que no nos han otorgado la responsabilidad de gobernar", declaró.

La participación ciudadana alcanzó el 79.5 por ciento, la más alta desde el fin del bloque comunista, reflejo del desgaste del oficialismo y el impulso de cambio.

Cómo se elige al líder en Hungría

Hungría opera bajo un sistema parlamentario, en el que la figura central del poder ejecutivo es el primer ministro.

En este modelo:

  • La población vota para elegir a los integrantes del Parlamento (199 escaños).
  • El partido o coalición con mayoría propone al primer ministro.
  • El Parlamento vota y formaliza su nombramiento.
  • Si un bloque logra dos tercios de los escaños, puede modificar leyes clave e incluso la Constitución.

Esto significa que la victoria legislativa de Tisza permite a Magyar asumir como jefe de gobierno sin necesidad de una elección presidencial directa.

El presidente del país, aunque existe, tiene funciones principalmente ceremoniales y no dirige el Ejecutivo.

Fin de una era política

Desde 2010, Orbán consolidó un modelo de gobierno que fue objeto de críticas por parte de la Unión Europea, debido a reformas constitucionales, restricciones a medios y señalamientos de corrupción.

Magyar, de 45 años y exaliado del propio Orbán, capitalizó el descontento social y logró articular a una oposición que durante años permaneció fragmentada.

"Hemos liberado a Hungría", afirmó ante simpatizantes en Budapest tras confirmarse su victoria.

El futuro primer ministro adelantó que buscará una transición rápida para restablecer el Estado de derecho, combatir la corrupción y recomponer la relación con la Unión Europea, que mantiene congelados fondos al país.

También planteó revisar la política exterior impulsada por el actual gobierno, marcada por su cercanía con Rusia y tensiones con Bruselas.