Partido Comunista avala apertura económica en Cuba

El Partido Comunista aprobó medidas para ampliar la participación privada y atraer inversiones extranjeras en medio de la crisis económica que vive la isla.

El Partido Comunista de Cuba (PCC) aprobó este miércoles un paquete de reformas económicas destinadas a ampliar el espacio de la economía de mercado y atraer nuevas inversiones, en un intento por enfrentar la profunda crisis que atraviesa la isla.

Las medidas fueron respaldadas durante una sesión extraordinaria del Comité Central del PCC y cuentan además con el apoyo del expresidente Raúl Castro, quien calificó las transformaciones como necesarias para el futuro del proyecto político cubano.

En una carta presentada durante la reunión, Castro afirmó que avanzar en estos cambios económicos es "lo que más conviene hoy a la Revolución", al tiempo que llamó a escuchar las preocupaciones de la población durante el proceso de implementación.

Las propuestas fueron impulsadas por el presidente Miguel Díaz-Canel y contemplan una mayor participación del sector privado, la apertura de nuevos espacios para la inversión extranjera y la incorporación de capital procedente de cubanos residentes en el exterior.

Asimismo, incluyen medidas para dinamizar sectores como la agricultura, el turismo, el comercio exterior y el mercado inmobiliario, además de otorgar mayor autonomía a empresas estatales y gobiernos locales.

El primer ministro Manuel Marrero aseguró que las reformas reconocen el papel de los mecanismos de mercado para asignar recursos de manera más eficiente, aunque insistió en que no representan un abandono del modelo socialista ni de las responsabilidades sociales del Estado.

El siguiente paso será la discusión y eventual ratificación de las medidas por parte de la Asamblea Nacional del Poder Popular, convocada para sesionar de manera extraordinaria este jueves.

Las reformas surgen en medio de una severa crisis económica marcada por escasez de alimentos, combustible y medicinas, así como prolongados apagones y una creciente presión social derivada del deterioro de las condiciones de vida en la isla.

El Gobierno cubano también busca atraer nuevos recursos financieros tras la reducción de inversiones extranjeras y las dificultades económicas agravadas por las sanciones y restricciones impuestas por Estados Unidos.