Organizaciones piden a la ONU convocar a sesión extraordinaria sobre Venezuela

Las ONG exigieron el cese inmediato de toda acción armada y el respeto irrestricto al derecho internacional.

Activistas y distintas organizaciones civiles como Artículo 19 México y Centroamérica, Casa del Migrante Saltillo, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Tejiendo Redes Infancia en América Latina y el Caribe y el Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, entre otros, condenaron la intervención militar y los ataques perpetrados por el gobierno de Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela.

En un posicionamiento, llamaron a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a convocar una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad y promover una verificación independiente de los hechos y a la comunidad internacional y a los cuerpos diplomáticos, a condenar la agresión y activar mecanismos de diálogo y mediación.

"La guerra no es una salida. La defensa de la vida, la paz regional, los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario deben prevalecer sobre cualquier interés geopolítico", resaltaron.

Señalaron que la incursión militar de la Unión Americana en Venezuela representan una grave violación al Derecho Internacional, a la Carta de las Naciones Unidas y a los principios de soberanía, autodeterminación de los pueblos y no intervención.

"Las operaciones militares registradas en la madrugada del 3 de enero representan una agresión unilateral que pone en riesgo directo a la población civil, profundiza la inestabilidad regional y sienta un precedente alarmante para América Latina. El uso de la fuerza no puede ser un mecanismo legítimo para resolver disputas políticas, económicas o diplomáticas, ni para apropiarse por la fuerza de los recursos de otro país, siendo una amenaza seriamente para la paz regional", agregaron.

Las ONG exigieron el cese inmediato de toda acción armada y el respeto irrestricto al derecho internacional, al tiempo que externaron su preocupación por las graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos cometidas por el gobierno venezolano, ampliamente documentadas por mecanismos de las Naciones Unidas, las cuales deben ser atendidas mediante vías pacíficas, con rendición de cuentas y garantías de verdad, justicia y reparación.