Teherán responde a propuesta de Washington en negociaciones

Avances en las conversaciones entre ambas naciones en medio de incertidumbre por el rumbo del conflicto.

A 26 días del inicio del conflicto, Estados Unidos e Irán intensificaron contactos indirectos para explorar un posible acuerdo, en medio de mensajes contradictorios que mantienen la incertidumbre sobre el rumbo de la guerra.

Washington presentó una propuesta de 15 puntos que contempla el desmantelamiento del programa nuclear iraní, la liberación del tránsito por el estrecho de Ormuz y la supervisión internacional de sus reservas, a cambio del levantamiento de sanciones económicas.

Teherán calificó el planteamiento como “excesivo” y respondió con sus propias exigencias, entre ellas el cese total de ataques, garantías contra nuevas ofensivas, compensaciones por daños de guerra y el reconocimiento de su control sobre el estratégico paso marítimo.

Mientras la Casa Blanca sostiene que existen avances y contactos en curso, autoridades iraníes niegan negociaciones formales y acusan a Washington de intentar manipular el escenario político y los mercados energéticos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que ambas partes “quieren llegar a un acuerdo”, aunque afirmó que los negociadores iraníes temen reconocerlo públicamente.

En contraste, el canciller iraní Abbas Araghchi insistió en que su país no mantiene negociaciones directas, aunque admitió intercambios de mensajes a través de mediadores regionales.

Diplomacia y presión militar

Países como Pakistán, Turquía y Omán han intensificado gestiones para organizar un encuentro de alto nivel este fin de semana, en un intento por abrir un canal formal de diálogo.

Sin embargo, el contexto sigue marcado por la presión militar. El Pentágono activó acuerdos con empresas como Lockheed Martin y BAE Systems para acelerar la producción de misiles y sistemas antiaéreos ante el desgaste de las reservas.

De forma paralela, reportes apuntan a un aumento del despliegue estadounidense en la región, lo que alimenta las sospechas de Teherán sobre una posible escalada.

Obstáculos en la negociación por el estrecho de Ormuz

El principal obstáculo para un acuerdo sigue siendo el control del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del suministro mundial de hidrocarburos.

Mientras Estados Unidos exige su apertura total, Irán mantiene el bloqueo como herramienta de presión estratégica en la negociación.

En paralelo, Israel ha intensificado sus operaciones militares y recibió instrucciones de acelerar ataques contra infraestructura iraní antes de una eventual tregua.