Disturbios en Italia dejan heridos y detenidos tras protestas
Enfrentamientos entre manifestantes y policías se registraron en las ciudades italianas de Milán y Bolonia durante movilizaciones ciudadanas contra el aumento en el costo de la vida.

Policías y manifestantes protagonizaron enfrentamientos este sábado en la plaza principal de Milán, lo que derivó en el uso de gas lacrimógeno por parte de los cuerpos de seguridad.
Los contingentes arrojaron piedras y diversos objetos contra las líneas policiales que resguardaban el perímetro, de acuerdo con los reportes difundidos por los medios de comunicación italianos.
Los grupos se desprendieron de una movilización convocada para reclamar por el costo de la vida. Los roces comenzaron en la explanada ubicada frente a la catedral gótica de la ciudad.
Elementos antidisturbios intervinieron para desalojar a personas encapuchadas que ingresaron a la Galería Vittorio Emanuele II, un área comercial aledaña al templo religioso.
Cierre de comercios y transporte
Los establecimientos comerciales de la zona bajaron sus cortinas de seguridad, mientras que los turistas desalojaron el centro de la ciudad ante el avance de las movilizaciones.
El sistema de transporte urbano suspendió el servicio en la estación central de metro del Duomo mientras transcurrían los incidentes en la superficie.
Las autoridades reportaron personas heridas y concretaron diversas detenciones en este punto del país, indicaron medios locales sobre el saldo de los operativos.
Movilizaciones en Bolonia y Francia
La ciudad de Bolonia, ubicada en la zona norte de Italia, también registró actos de confrontación física durante otra concentración ciudadana.
La policía de la localidad utilizó cañones de agua para dispersar a la multitud que participaba en la protesta callejera e intentar restablecer el tránsito peatonal.
El operativo de seguridad en este sector concluyó con el arresto de siete personas, informó la agencia de noticias ANSA.
Los incidentes coinciden con las movilizaciones registradas el mismo sábado en Francia, donde decenas de miles de personas salieron a las calles de distintas ciudades.
Los manifestantes franceses protestaron por el aumento de los precios y el deterioro de los servicios públicos, lo que derivó en choques directos con los agentes del orden.


