Pasajeros relatan el choque de trenes que dejó 68 muertos en España
Pasajeros de los trenes Iryo y AVE que colisionaron en Toledo narran el impacto que dejó al menos 68 fallecidos. Los sobrevivientes recibieron primeros auxilios en el pabellón de Urda, auxiliados por cuerpos de emergencia y habitantes locales.

Los pasajeros de los trenes Iryo y AVE experimentaron minutos de confusión tras el choque ferroviario en Toledo que causó la muerte de al menos 68 personas y dejó a más de 100 heridos.
Los viajeros relataron que el impacto ocurrió de forma repentina luego de que los convoyes permanecieran detenidos durante varios minutos en las vías.
Jorge Guales, quien viajaba en el vagón siete del Iryo, salió de la unidad tras percibir humo y ayudó a otras personas a abandonar el lugar por la puerta abierta.
El choque provocó que los pasajeros salieran proyectados contra los asientos y que el equipaje cayera al suelo, mientras algunos vagones quedaban destrozados en una zanja.
El golpe nos obligó a agarrarnos a los asientos. Algunas personas se golpearon con las bandejas abiertas
Refugio en el pabellón de Urda
Los sobrevivientes que lograron salir de los vagones caminaron por la zona hasta que varios pobladores rompieron las vallas de seguridad para facilitarles el paso.
Los cuerpos de rescate trasladaron a los afectados a un pabellón municipal ubicado a ocho kilómetros del siniestro para realizar la identificación y evaluación médica.
"Hacen el triaje, los mandan a un lado y a otro, depende de la gravedad de la situación", detalló Óscar Jiménez, integrante de los servicios de emergencia.
Unos 80 efectivos de agrupaciones de Castilla-La Mancha, Cruz Roja y Protección Civil instalaron colchonetas sobre la pista deportiva para atender a los heridos.
Los habitantes de Urda acudieron al recinto para entregar agua, comida, sábanas y material sanitario tras percatarse de la falta de suministros en el centro médico local.
Rosa María Domínguez, vecina de la zona, organizó el acopio de medicamentos e insumos y brindó auxilio a una mujer en etapa de gestación que viajaba desde Sevilla.
Traslado a la estación de Atocha
Un grupo de viajeros regresó en autobús hacia la estación de Atocha en Madrid, donde se desplegó un operativo resguardado por seis furgones de la policía.
El servicio madrileño de urgencias instaló un punto de atención permanente para recibir a los sobrevivientes ilesos o con heridas leves que descendían de los vehículos.
El personal de emergencias brindó atención a 48 pasajeros de los trenes colisionados y a 86 familiares que aguardaban noticias en las instalaciones de la terminal.
Los pacientes llegaron con signos de nerviosismo y bloqueo emocional derivados del siniestro, indicó Alejandra Arenas, psicóloga clínica del equipo de emergencias.
Las valoraciones médicas incluyeron a viajeros como Inés Piñeros, quien ingresó por una herida abdominal en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, y Mauro, pasajero del Iryo que presentó contusiones en el rostro.


