Retiran del mercado este lote de palomitas por riesgo alérgico

La empresa Prospector Popcorn retiró del mercado un lote de palomitas sabor Belgian Chocolate Toffee tras confirmar la presencia de soya no declarada en el empaque.

Un lote de palomitas de maíz de la empresa Prospector Popcorn salió del mercado estadounidense tras confirmarse la presencia de un alérgeno no declarado en su etiquetado oficial.

La compañía detectó que una cantidad limitada del sabor Belgian Chocolate Toffee contenía lecitina de soya sin la advertencia correspondiente en el empaque comercial.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) oficializó la advertencia el 14 de mayo y clasificó la situación con el segundo nivel de advertencia más alto, catalogándolo como un riesgo de Clase II.

Acciones oficiales

La compañía con sede en Connecticut inició el retiro voluntario del producto el pasado 28 de abril para prevenir afectaciones a los consumidores.

Los lineamientos de la dependencia federal establecieron que la clasificación de riesgo de Clase II implicó que el consumo o la exposición al producto causó consecuencias adversas temporales o médicamente reversibles para la salud, con una probabilidad remota de sufrir cuadros graves.

Las autoridades sanitarias confirmaron que los hospitales no reportaron casos de enfermedades o reacciones vinculadas al consumo de estas palomitas hasta el momento de emitir la alerta.

La ley estadounidense catalogó a la soya como uno de los nueve principales alérgenos alimentarios del país. Los organismos de salud precisaron que las reacciones alérgicas variaron drásticamente e incluyeron síntomas leves como dolor de estómago y urticaria, hasta escenarios graves caracterizados por dificultad para respirar, sibilancias y anafilaxia.

Los especialistas médicos detallaron que las alergias alimentarias afectaron aproximadamente al ocho por ciento de los niños menores de cinco años y hasta al cuatro por ciento de los adultos.

Las estadísticas nacionales revelaron que las visitas a los centros de urgencias por ingestión accidental de alérgenos ocurrieron cada tres minutos en los Estados Unidos, registrando un aumento en las complicaciones potencialmente mortales durante las últimas décadas.