Trump reanuda ataques y pone fin al cese al fuego con Irán

Estados Unidos atacó alrededor de 90 objetivos militares en territorio iraní después de que Donald Trump declarara terminado el alto al fuego; el conflicto volvió a elevar la tensión en Medio Oriente.

La guerra entre Estados Unidos e Irán volvió a intensificarse este miércoles después de que el presidente Donald Trump declarara terminado el alto al fuego y ordenara una nueva ofensiva militar contra objetivos iraníes, mientras aseguró que Teherán "está deseando" alcanzar un acuerdo, aunque puso en duda que vaya a cumplirlo.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que las fuerzas estadounidenses atacaron alrededor de 90 objetivos militares en territorio iraní, incluidos sistemas de defensa antiaérea, radares, depósitos de misiles, drones, infraestructura logística y capacidades navales ubicadas en la costa del estrecho de Ormuz.

Con esta operación, Washington elevó a cerca de 170 los blancos alcanzados en dos días de bombardeos, al sumar los 80 objetivos atacados durante la jornada anterior en represalia por las agresiones iraníes contra embarcaciones comerciales que navegaban por esa ruta estratégica para el comercio mundial.

Horas antes, durante la cumbre de la OTAN en Ankara, Trump dio por roto el memorando de entendimiento y el cese al fuego con Irán, calificó a los dirigentes iraníes como "escoria" y advirtió que cualquier nuevo ataque contra intereses estadounidenses será respondido "20 veces más fuerte".

Pese al endurecimiento de su discurso, el mandatario aseguró que Irán ha buscado retomar las negociaciones y afirmó que "están deseando llegar a un acuerdo", aunque expresó dudas sobre la disposición de Teherán para respetarlo.

Medios iraníes reportaron explosiones en Bandar Abbas, Chabahar, Konarak, Bushehr y otras zonas cercanas al estrecho de Ormuz. Las autoridades confirmaron la muerte de al menos un bombero y varios militares, mientras la Guardia Revolucionaria aseguró haber atacado instalaciones estadounidenses en Bahréin y Kuwait y derribado un dron MQ-9.

La nueva escalada provocó llamados de Qatar, Pakistán y Naciones Unidas para retomar el diálogo y evitar una mayor expansión del conflicto, mientras el precio internacional del petróleo volvió a subir ante el temor de nuevas afectaciones a la navegación en el estrecho de Ormuz.