Trump aprovecha tiroteo para promover construcción de su salón de baile
Donald Trump reaviva su polémico proyecto de un salón de baile en la Casa Blanca tras el tiroteo en la cena de corresponsales en Washington.
Tras el tiroteo ocurrido la noche del sábado en el hotel Washington Hilton, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el incidente da nueva urgencia a su proyecto de construir un salón de baile con capacidad para mil personas en la Casa Blanca.
El mandatario impulsó nuevamente esta controvertida iniciativa tanto en una conferencia de prensa realizada el sábado como en una publicación en redes sociales el domingo, luego de que un atacante armado fuera arrestado al intentar ingresar al salón del Hilton donde se celebraba la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.
El proyecto de construcción, valuado en 400 millones de dólares, comenzó en la Casa Blanca en octubre pasado con la demolición del ala este, sin que Trump esperara la autorización legal completa. Esto generó impugnaciones legales y polémica sobre el financiamiento del enorme salón, que está previsto sea más grande que el edificio central de la Casa Blanca.
“Lo que ocurrió anoche es exactamente la razón por la que nuestras grandes Fuerzas Armadas, el Servicio Secreto, las fuerzas del orden y, por diferentes motivos, todos los presidentes durante los últimos 150 años han estado EXIGIENDO que se construya un gran salón de baile, seguro y protegido, EN LOS TERRENOS DE LA CASA BLANCA”, escribió Trump en Truth Social esta mañana.
Afirmó que el tiroteo que obligó a evacuarlo a él y a altos funcionarios, mientras cientos de asistentes se resguardaban, “nunca habría ocurrido con el salón de baile ultrasecreto a nivel militar que actualmente se construye en la Casa Blanca”.
Trump destacó que la Casa Blanca es “el edificio más seguro del mundo” y que el nuevo salón contará con “todas las medidas de seguridad del más alto nivel”. “Además, no hay habitaciones encima desde donde personas no autorizadas puedan ingresar”, añadió, en referencia al evento realizado en un hotel convencional.
Fue la segunda vez en poco más de 12 horas que el presidente mencionó el proyecto del salón en relación con el ataque.
“No quería decir esto”, declaró en conferencia la noche del sábado, “pero por esto necesitamos todas las características de lo que estamos planeando en la Casa Blanca. Es un salón más grande y mucho más seguro. Es a prueba de drones y tiene vidrio antibalas”.
El domingo, Trump reiteró que las demandas legales que buscan frenar la construcción del salón “deben retirarse de inmediato” y subrayó que “nada debe interferir con su construcción, que está dentro del presupuesto y muy adelantada en el calendario”.
Su plan contempla además un complejo subterráneo vinculado a la seguridad nacional, similar a una versión modernizada del Centro de Operaciones de Emergencia Presidencial (PEOC), utilizado en eventos como los atentados del 11 de septiembre. Sin embargo, el proyecto ha sido duramente criticado por conservacionistas y algunos demócratas, quienes lo consideran un “capricho personal” financiado por donantes con intereses políticos.
Funcionarios de la Casa Blanca han defendido que la obra mejorará funciones críticas, reforzará la seguridad y permitirá contar con infraestructura adaptable a futuras necesidades, advirtiendo incluso que detenerla podría poner en riesgo la seguridad nacional.
El tiroteo del sábado ha llevado a sectores republicanos a cerrar filas en torno a la propuesta de Trump, que transformaría significativamente la estructura del complejo presidencial.













