Trump descarta guerra con México tras increpar a reportera

El presidente Donald Trump descarta que Estados Unidos inicie una guerra contra México por el combate al narcotráfico. Tras increpar a una reportera que lo cuestiona sobre el tema, el mandatario califica la afirmación como noticia falsa y asegura que el objetivo central es limpiar las ciudades.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó el inicio de una guerra contra México derivada del combate a los cárteles de la droga.

El mandatario increpa severamente a una reportera que cuestiona si el gobierno estadounidense prepara un conflicto armado entre ambas naciones, calificando la afirmación de manera directa como una noticia falsa.

Durante una conferencia de prensa a su salida de la Casa Blanca, el líder estadounidense interrumpe a la periodista para negar cualquier intención bélica hacia el territorio mexicano.

El Ejecutivo reacciona con visible molestia ante la insistencia sobre los presuntos preparativos militares, exigiendo silencio a la comunicadora y acusándola de pertenecer a una categoría de segunda línea por ignorar sus declaraciones previas.

"Cuando dices eso son noticias falsas. Escucha. Cállate. Escucha. No escuchas, nunca escuchas. Por eso eres de segunda categoría. No vamos a la guerra, vamos a limpiar las ciudades para que no maten a cinco personas cada fin de semana. Eso no es la guerra, es sentido común", detalla el mandatario estadounidense ante los medios de comunicación previo a emprender su viaje diplomático hacia el continente asiático.

En China, el presidente sostiene reuniones estratégicas con su homólogo Xi Jinping, acompañado por el secretario de Estado, Marco Rubio. La agenda de trabajo internacional aborda problemáticas críticas como la actual crisis energética global, la cual deriva directamente de los conflictos armados desarrollados en el Medio Oriente, prestando especial atención a las tensiones geopolíticas generadas con Irán.

Las relaciones diplomáticas entre México y Estados Unidos experimentan fricciones constantes por las estrategias implementadas contra el narcotráfico transnacional. El gobierno estadounidense responsabiliza de manera reiterada a las organizaciones criminales mexicanas por la severa crisis de opioides que afecta a su población civil, proponiendo continuamente el envío de fuerzas militares para ejecutar operativos más allá de sus fronteras.

Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechaza de manera tajante cualquier tipo de intervención operativa extranjera. La titular del Ejecutivo federal sostiene que la participación de las agencias de Estados Unidos dentro del territorio mantiene un carácter estrictamente limitado a la capacitación y al intercambio de información de inteligencia, advirtiendo que una acción militar directa vulnera por completo la soberanía nacional.

El escenario diplomático registra un incremento sustancial en su nivel de tensión tras el reciente fallecimiento de dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el estado de Chihuahua. Las autoridades federales mexicanas confirman que los elementos extranjeros carecían de permisos oficiales para realizar actividades operativas y remuneradas en el país.

Los agentes estadounidenses pierden la vida en un accidente automovilístico en la zona serrana junto a Pedro Román Oseguera Cervantes, director de la Agencia Estatal de Investigación, y su subordinado, Manuel Genaro Méndez, mientras regresan de un presunto operativo antidrogas, hecho que desata investigaciones contra funcionarios locales por probables violaciones a la Constitución.