Trump presume frontera "en cero" y confronta a demócratas
El Presidente asegura que los cruces han caído a cero y que el tráfico de fentanilo bajó 56%. Exige financiar Seguridad Nacional sin limitar redadas, mientras el cierre parcial del Gobierno se prolonga.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, centró su discurso sobre el Estado de la Unión en la migración, proclamó que los cruces fronterizos han caído a cero y desafió públicamente a los demócratas al pedirles que se pusieran de pie si respaldaban su política contra los "inmigrantes ilegales". Solo los republicanos respondieron. "Debería darles vergüenza", lanzó el mandatario, en el momento más tenso de una intervención que se prolongó 107 minutos, la más larga ante una sesión conjunta del Congreso en la historia reciente.
Donald Trump defiende política migratoria y financiamiento del DHS
"El primer deber del Gobierno es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los inmigrantes ilegales", afirmó Trump desde el Capitolio, donde defendió su campaña de detenciones y deportaciones masivas y exigió aprobar sin condiciones la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), cuyo presupuesto expiró a mediados de mes en medio del desacuerdo legislativo.
Los demócratas condicionan los fondos a imponer límites al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), al que acusan de operar con prácticas excesivas en redadas y arrestos. Entre sus demandas figuran prohibir que los agentes actúen enmascarados y sin identificación visible, exigir órdenes judiciales para detenciones y restringir operativos en escuelas, hospitales y otros "lugares sensibles". El único punto de coincidencia entre ambos partidos es el uso obligatorio de cámaras corporales.
La presión para reformar al ICE se intensificó tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante protestas contra redadas en Minneapolis, hechos que detonaron manifestaciones en distintas ciudades y agravaron la crisis política que mantiene parcialmente paralizado al DHS.
En su mensaje, Trump aseguró que "en los últimos nueve meses" han sido admitidos "cero extranjeros ilegales" en el país y sostuvo que Estados Unidos tiene hoy "la frontera más sólida con diferencia" de su historia. También afirmó que el flujo de fentanilo se redujo 56% en un año y que la tasa de homicidios registró su mayor caída desde 1900.
"El único que se interpone entre los estadounidenses y una frontera totalmente abierta soy yo", dijo, al atribuir a su antecesor, Joe Biden, el ingreso de "criminales" al país durante el mandato demócrata.
Tensiones en el Congreso y consecuencias del cierre parcial del DHS
Según datos oficiales citados por la Casa Blanca, más de 675 mil personas han sido expulsadas y alrededor de 2.2 millones se han autodeportado desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. Paralelamente, su Administración ha cancelado protecciones legales a cientos de miles de migrantes con permisos temporales de trabajo, lo que amplió el universo de personas sujetas a expulsión.
El mandatario aprovechó además el foro para insistir en una reforma electoral que exija prueba de identidad a los votantes y para anunciar que impulsará la llamada "Ley Dalilah", destinada a impedir que estados otorguen licencias comerciales de conducir a migrantes sin estatus legal.
En el plano económico, defendió su política arancelaria —cuestionada la semana pasada por la Suprema Corte— y prometió nuevas rebajas fiscales.
"Nuestra nación está de vuelta: más grande, más rica y más fuerte que antes", aseguró.
Mientras los republicanos ovacionaban cada referencia a la seguridad fronteriza, legisladores demócratas llevaron como invitados a personas afectadas por las redadas, en un gesto de protesta silenciosa que evidenció la polarización en el Capitolio.
Con las negociaciones estancadas y sin visos de acuerdo inmediato, el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional podría extenderse hasta inicios de marzo.













