Xi Jinping llama a evitar confrontación y promover cooperación económica
Los presidentes de Estados Unidos y China se reúnen en Pekín para abordar conflictos comerciales y geopolíticos.
Los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping, sostuvieron este jueves en Pekín una cumbre marcada por las tensiones comerciales, la guerra con Irán y la situación de Taiwán.
Xi Jinping llama a evitar confrontación y promover cooperación económica
Durante el encuentro en el Gran Salón del Pueblo, Xi llamó a evitar una confrontación entre ambas potencias y pidió construir una relación basada en cooperación económica.
“La cooperación beneficia a ambos y la confrontación nos perjudica. Debemos ser socios, no adversarios”, declaró el mandatario chino ante delegaciones de ambos países y empresarios estadounidenses invitados a la reunión.
Trump reafirma apertura de mercado y elogia a Xi Jinping
Xi advirtió además que la cuestión de Taiwán sigue siendo el tema “más importante y sensible” en la relación bilateral y alertó que un mal manejo del conflicto podría llevar a ambas naciones a un choque directo.
“Si se maneja mal, las dos naciones podrían entrar en conflicto”, afirmó.
Por su parte, Trump aseguró que la relación entre Washington y Pekín “estará mejor que nunca” y elogió públicamente a Xi.
“Usted es un gran líder”, expresó el mandatario estadounidense.
El presidente estadounidense también reiteró su intención de exigir una mayor apertura del mercado chino a empresas norteamericanas, tema que colocó como prioridad de la cumbre.
Trump llegó a Pekín acompañado por 17 altos directivos de grandes corporaciones estadounidenses, entre ellos Elon Musk, Tim Cook y Jensen Huang, en una señal de que el comercio, la tecnología y las inversiones fueron uno de los ejes centrales de la cumbre.
La visita ocurre en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, conflicto en el que Pekín mantiene vínculos estratégicos y comerciales con Teherán, además de persistentes tensiones entre Washington y China por comercio, tecnología y seguridad regional.
La agenda oficial incluyó reuniones privadas, una ceremonia de bienvenida y actividades diplomáticas en Pekín, donde ambos gobiernos buscan reducir fricciones entre las dos mayores economías del mundo.













