Braskem Idesa en México: desarrollo industrial a través de Etileno XXI

El complejo Etileno XXI en Veracruz incrementa la producción nacional de polietileno y reduce importaciones.

La industria petroquímica desempeña un papel relevante en el desarrollo productivo de México al suministrar insumos fundamentales para sectores industriales diversos.

La instalación de complejos de gran escala ha permitido ampliar la capacidad nacional de transformación de materias primas, fortalecer cadenas productivas y fomentar empleo especializado.

Dentro de este proceso de expansión industrial, el proyecto Etileno XXI, operado por Braskem Idesa, ha adquirido un papel significativo al impulsar la producción de polietileno en territorio nacional y consolidar infraestructura petroquímica en Veracruz.

Braskem Idesa y Etileno XXI como proyecto industrial

La operación del complejo Etileno XXI refleja una apuesta por el desarrollo industrial de largo plazo basada en inversión, tecnología y capacidad productiva.

Braskem Idesa participa en la transformación del etano, posteriormente a etileno, que deriva en polietileno de alta y baja densidad, productos utilizados por industrias como envases, construcción, agricultura y manufactura.

A partir de la entrada en operación del complejo, la oferta nacional de resinas se fortaleció, generando un efecto relevante en la industria transformadora mexicana.

Braskem Idesa se constituyó como una empresa integrada por Braskem y Grupo Idesa con el objetivo de desarrollar un complejo petroquímico de gran escala en México.

La empresa fue creada para participar en un proceso de asignación de suministro de etano y ejecutar el diseño, construcción y operación de Etileno XXI.

La inversión destinada al proyecto alcanzó aproximadamente cinco mil doscientos millones de dólares, lo que permitió la construcción de uno de los complejos petroquímicos más grandes de América Latina.

El complejo se localiza en el municipio de Nanchital de Lázaro Cárdenas, en Veracruz, región con amplia trayectoria en actividades petroquímicas.

La instalación integra un cracker de etano y tres plantas de polimerización que permiten transformar la materia prima en polietileno de alta y baja densidad.

La capacidad productiva anual supera un millón de toneladas, lo que posiciona a Braskem Idesa como un actor relevante dentro del mercado nacional de resinas.

El uso de tecnología industrial avanzada favorece procesos continuos y eficientes, alineados con estándares internacionales de operación.

Producción nacional y efectos económicos

En el marco de su estrategia de continuidad operativa, Braskem Idesa fortaleció su esquema de abastecimiento de etano mediante el desarrollo de infraestructura logística propia.

En este contexto, destaca la Terminal Química Puerto México (TQPM), ubicada en el puerto de Coatzacoalcos, diseñada para la recepción, almacenamiento y transporte de etano importado desde la costa del Golfo de Estados Unidos.

La terminal se encuentra conectada al complejo Etileno XXI a través de ductos especializados, lo que permite asegurar un suministro estable y confiable de materia prima.

Esta infraestructura refuerza la viabilidad operativa de largo plazo del proyecto y contribuye a reducir riesgos asociados a la disponibilidad del insumo, consolidando la operación continua del complejo petroquímico.

La puesta en operación de Braskem Idesa a través de Etileno XXI contribuyó al fortalecimiento de la producción nacional de polietileno.

Antes del inicio de actividades del complejo, una parte significativa del consumo interno dependía de importaciones.

Su operación incrementó la disponibilidad local del producto, lo que permitió atender la demanda de fabricantes nacionales y reducir la exposición al mercado externo.

La presencia de producción local favorece la competitividad de sectores industriales que utilizan polietileno como insumo principal.

Durante la etapa de construcción de Etileno XXI se generaron miles de empleos directos e indirectos, impactando positivamente en la economía regional y nacional.

Con el inicio de operaciones, Braskem Idesa consolidó una estructura laboral permanente integrada por personal técnico, operativo y administrativo.

La operación del complejo requiere mano de obra calificada, lo que ha impulsado el desarrollo de capacidades técnicas en la región.

La actividad industrial del complejo también generó oportunidades para empresas proveedoras de servicios industriales, mantenimiento, logística y transporte.

Desarrollo regional y proyección operativa

La presencia de Braskem Idesa reforzó la vocación industrial del sur de Veracruz, particularmente en el corredor Coatzacoalcos-Nanchital.

La operación del complejo favorece la atracción de talento especializado y la consolidación de infraestructura industrial complementaria.

La demanda constante de servicios asociados a la operación petroquímica impulsa la actividad económica regional y fortalece la integración de proveedores locales a cadenas de valor industriales.

Etileno XXI fue diseñado para operar de manera sostenida y con altos niveles de confiabilidad.

La escala del complejo y su integración tecnológica permiten mantener una producción continua orientada a abastecer el mercado nacional.

Braskem Idesa mantiene una estrategia enfocada en la estabilidad operativa, la eficiencia productiva y el cumplimiento de estándares industriales.

La magnitud del proyecto refleja una visión orientada al fortalecimiento de la capacidad petroquímica del país mediante inversión productiva y operación especializada.

La trayectoria de Braskem Idesa mediante Etileno XXI muestra la relevancia de los proyectos petroquímicos integrados para el desarrollo industrial de México.

La combinación de infraestructura, tecnología y capital humano ha permitido consolidar un complejo que aporta valor a la industria nacional y refuerza la base productiva del país.