México impulsará acuerdo multilateral por minerales críticos
El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció un plan estratégico para garantizar el suministro de 15 minerales críticos mediante acuerdos con el G7. Además, confirmó que Querétaro tendrá su primera planta de microchips en 2026 y presentó un avance del portafolio nacional de inversiones.
México iniciará conversaciones formales con los países miembros del G7 el próximo viernes 13 de febrero para concretar un acuerdo multilateral sobre minerales críticos.
El objetivo estratégico del Plan de Acción sobre Minerales Críticos busca garantizar el acceso y suministro de recursos esenciales para la industria nacional, minimizando los riesgos de desabastecimiento en el mercado interno.
La Secretaría de Economía identificó 15 minerales estratégicos que actualmente el país no posee en cantidades suficientes o cuyas fuentes de abastecimiento enfrentan vulnerabilidades geopolíticas, destacando elementos como el titanio, la bauxita, el cobalto y el cromo.
Marcelo Ebrard, titular de la dependencia, explicó que la participación del país en este acuerdo multilateral busca evitar que la industria mexicana actúe únicamente como espectadora ante la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.
La estrategia procura establecer el mayor número posible de fuentes de abastecimiento seguras mediante alianzas con naciones como Japón, Canadá, Australia, Corea del Sur, Francia, Alemania y la Unión Europea. Con esta perspectiva, el gobierno federal pretende asegurar los intereses productivos de los próximos años, fundamentando la seguridad nacional en la estabilidad del suministro de materias primas de alta tecnología.
Producción de microchips en Querétaro
La primera planta de producción de microchips en México comenzará sus actividades de fabricación en el estado de Querétaro a finales de 2026. Este proyecto representa un avance significativo para el mercado interno y forma parte de la invitación extendida a México para participar en el clúster de semiconductores que se desarrolla actualmente en Arizona, Estados Unidos.
A través de una coalición entre empresas y gobiernos de ambos países, se busca aumentar la capacidad de producción en la República Mexicana para captar la inversión que se desplaza desde Asia hacia Norteamérica.
El Secretario de Economía destacó que, si bien la escala actual de producción es pequeña, los próximos años marcarán un crecimiento acelerado en la manufactura de estos componentes esenciales.
La integración estratégica con el clúster de Arizona permitirá que México no solo abastezca su consumo doméstico, sino que se convierta en un eslabón vital de la cadena de suministro tecnológica en la región. Esta transición hacia la producción de alta tecnología responde a la necesidad de fortalecer la soberanía industrial y aprovechar las ventajas competitivas derivadas de la relocalización de empresas.












