Sergio Arau lleva su standópera al FAOT
El músico y cineasta Sergio Arau llevó su espectáculo Tocada y Fuga al Festival Alfonso Ortiz Tirado en Álamos, combinando música clásica con humor y crítica social.
Por un “error divino”, Sergio Arau llegó al Festival Alfonso Ortiz Tirado para romper esquemas y recordarle al público que la música clásica no pertenece únicamente a los grandes teatros ni a los oídos expertos.
Tocada y Fuga: una propuesta escénica irreverente
La noche del 27 de enero, el rockero, cineasta y artista multidisciplinario se presentó en la Plaza de Armas de Álamos con Tocada y Fuga, un espectáculo irreverente y singular que él mismo define como una “standópera”, donde el humor, la crítica social y la música conviven sin solemnidad.
Arau dio vida a su alter ego Lazlo De la Vega, personaje desde el cual hilvana monólogos, anécdotas y reflexiones que dialogan directamente con el público, mientras reinterpreta piezas clásicas desde una óptica contemporánea y profundamente mexicana.
La velada inició con Tocada y Fuga, continuó con Danubio Blues y Carmen de cañón, dejando claro desde los primeros minutos que no se trataba de un concierto tradicional, sino de una experiencia escénica que mezcla teatro, stand-up y música.
Proceso creativo y evolución del proyecto
El espectáculo es resultado de un proceso creativo que comenzó durante la pandemia. En rueda de prensa, Sergio Arau explicó que decidió grabar un disco a lo largo de más de un año, tomando obras clásicas para transformarlas con nuevas letras y arreglos inspirados en los géneros actuales.
“Decidí ponerles letras y hacer arreglos con los estilos que existen ahora. Tocada y Fuga es de Bach, de Juan Sebastián de Bach, pero aquí se trata de una tocada donde el promotor se fuga y no nos paga”, relató.
Ese mismo ejercicio creativo lo llevó a resignificar piezas emblemáticas como O Sole Mio, que en su versión se convierte en Pozole Mio, una muestra del tono humorístico con el que Arau aborda la música clásica, sin restarle profundidad ni respeto.
“La música clásica la he vivido toda mi vida, pero cuando te pones a trabajar con sus melodías, los ritmos y los estilos, te das cuenta de que son de veras profundas, por algo son clásicas”, compartió.
Arau explicó que, al terminar la pandemia y llevar este material al escenario, el proyecto evolucionó hasta convertirse en una obra escénica. “Esto se volvió una especie de obra de teatro, que le decimos standópera, porque es como un stand-up: agarras ideas y las cotorreamos alrededor de eso”, señaló.
Para el artista, el objetivo siempre fue romper la barrera entre la llamada alta cultura y el público en general. “A veces digo que agarré la música clásica y la bajé a la banqueta, porque esto lo puede ver quien sea”, afirmó.
Durante la presentación en el FAOT, el músico alternó canciones con comentarios mordaces, historias personales y observaciones sobre la industria musical, la cultura y la vida cotidiana, logrando una conexión constante con el público, que respondió con risas, aplausos y ovaciones a lo largo de la noche.
En el encuentro con medios, Sergio Arau también habló de su reciente colaboración con la banda sonorense Nunca Jamás, con quienes grabó el tema Whitexican, estrenado el año pasado.
Sobre esta experiencia, destacó la riqueza de la música mexicana contemporánea y su capacidad de integrar distintos géneros. “La canción mexicana parece genial porque tiene rock, tiene norteño, tiene banda, y además habla de algo importante: nuestra mexicanidad, nuestra identidad”, expresó.
El músico relató que fue él quien buscó a la agrupación sonorense tras investigar y contactarlos directamente. Aunque el proceso se vio marcado por la pandemia, finalmente lograron encontrarse en Tijuana para tocar y consolidar el proyecto.
“La canción realmente es más de ellos, pero yo traigo este rollo de usar el humor para criticar cosas y divertirnos”, explicó.
Arau destacó el ambiente de trabajo con Nunca Jamás y el orgullo que le representa haber grabado con una banda del estado. “Me divertí mucho trabajando con ellos, es un ambiente muy sano. Toman todo lo que somos y lo usan muy bien, entonces para mí es un orgullo haber grabado con ellos y haber venido para acá”, subrayó.
Sergio Arau cerró su participación con Alármala de tos, despidiéndose entre aplausos y dejando claro que la música, incluso la más clásica, puede ser crítica, divertida y profundamente cercana cuando se baja del pedestal y se instala en la plaza pública.












