Brutal atropellamiento deja dos mascotas sin vida en Nogales
El conductor de un Chevrolet Camaro rojo fue señalado por vecinos de arrollar a dos perros en la colonia San Carlos; autoridades investigan el caso.
Una mañana que transcurría con normalidad se transformó en una escena de crueldad animal la mañana del 14 de junio del 2026, cuando dos perritos perdieron la vida de forma trágica tras ser arrollados intencionalmente en la colonia San Carlos.
El trágico incidente, que ha causado profunda indignación entre los residentes de la zona, movilizó a los elementos de la Policía Municipal a las 07:40 horas, luego de recibir un reporte de emergencia vía radiofrecuencia por parte del Centro de Cómputo, Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5).
Al arribar a la calle San Juan Norte, los oficiales se entrevistaron con la ciudadana María E., de 30 años de edad, quien relató con visible consternación cómo ocurrieron los hechos. La propietaria explicó que minutos antes, su mascota de nombre Popi, un can de raza mixta y cuatro años de edad, logró salir a la vía pública debido a una falla mecánica en el portón de acceso de su vivienda, situación de la cual fue alertada por su propia madre al percatarse de que el animal se encontraba interactuando con otros perros de la cuadra.
Detalles del incidente y acciones posteriores
La situación tomó un giro criminal cuando un vehículo Chevrolet Camaro de color rojo apareció en la escena a exceso de velocidad. De acuerdo con el testimonio de la afectada, el conductor dirigió la unidad de manera premeditada hacia los animales; a pesar de que los canes intentaron esquivar el automóvil, el automovilista realizó maniobras viciosas para asegurar el impacto y pasar por encima de Popi y de otro perrito que se encontraba en el sitio, provocándoles la muerte de forma casi instantánea.
Tras cometer el acto, el responsable huyó hacia la calle San Juan Este, donde detuvo la marcha momentáneamente. En ese punto, el copiloto descendió del coche para revisar los daños materiales de la carrocería, momento que la denunciante aprovechó para documentar los hechos y a los tripulantes con la cámara de su teléfono celular; durante este reclamo, la testigo pudo constatar que el conductor arrastraba las palabras y no hablaba correctamente, mostrando signos evidentes de encontrarse bajo el influjo del alcohol o de alguna sustancia nociva antes de darse a la fuga definitiva.
Ante la gravedad del suceso y tras recibir la llamada de auxilio mediante el número de emergencias 911, las autoridades policiacas solicitaron la intervención inmediata del departamento de Servicios Periciales de la Fiscalía General de Justicia del Estado.
Los peritos acudieron al lugar para procesar la escena, levantar los indicios correspondientes e iniciar las indagatorias legales que permitan dar con el paradero de los responsables de este acto de violencia para que enfrenten los cargos pertinentes por maltrato y muerte animal.













