Biólogo relata cómo sobrevivió una mordida de tiburón y qué hacer en esos encuentros
Mauricio Hoyos Padilla contó cómo sobrevivió a una mordida de tiburón en la cara y explicó por qué la mayoría de los incidentes con tiburones ocurren por confusión.
“Lo que más me dio miedo, fue que si yo no sobrevivía a ese incidente, la gente iba a pensar que fui “atacado” por un tiburón”, fueron las palabras de Mauricio Hoyos Padilla un biólogo marino mexicano apasionado por el estudio de los tiburones que en septiembre del 2025 fue mordido en la cara por un tiburón, suceso que duró unos segundos y casi le cuesta la vida, sin embargo lo que para mucho pudo haber sido el suceso más traumático de su vida, para él, solo fue “un besito de tiburona”.
A propósito de lo que pasó con el buzo de Kino Javier Alejandro Pamea, que fue mordido el pasado 26 de abril por un tiburón en Bahía de los Corrales, en el Golfo de California, el biólogo señaló que desafortunadamente han ocurrido algunos incidentes ya entre tiburones blancos y pescadores locales, lo cual por un lado es bueno, porque esto indica que estas especies están regresando a los sitios donde antes se distribuían. Pero la parte negativa, dijo, es que están interactuando con pescadores locales de callo de hacha. En el caso de Javier, presuntamente era un pescador de pulpo.
“Estos animales están en búsqueda de alimento y de repente se equivocan pensando que es un lobo de California el buzo, pues le dan una mordida y lo sueltan, de hecho, a este señor, ¡Lo pudo haber destrozado! y simplemente le dio una mordida de prueba, así es como nosotros le llamamos, para ver qué era y pues se dio cuenta que no era lo que pensaba y lo soltó, pero la persona sigue viva y está perfectamente bien", explicó.
Así fue la mordida de tiburón en su rostro
Mauricio relató que con respecto a su incidente, fue algo que no era lo que el tiburón quería realizar. “No es que él me quisiera hacer un ataque, más bien yo estaba tratando de colocar dispositivos en tiburones altamente migratorios. Me dijeron que había un tiburón Galápagos hembra por ahí y nosotros acabábamos de publicar un artículo donde vimos que una hembra de tiburón galápagos se movió 3.200 kilómetros desde México, Revillagigedo, hasta Ecuador, Galápagos. Entonces, pues para eso era importantísimo para mí colocarlo.”
El investigador señaló que la mordida fue realizada por una hembra muy grande, de más de 3 metros, que al intentar colocar el dispositivo con un disparo de arpón en la base de la aleta dorsal ella simplemente reaccionó y se defendió.
“Me dio mucho miedo, pero no me dio miedo el mordisco o el ahogarme. Lo que más me dio miedo fue que si yo no sobrevivía a ese incidente, pues la gente iba a pensar que fui “atacado” por un tiburón. Entonces, esa fue la luz que me guio hacia superficie, el poder sobrevivir a este incidente y contar la verdadera historia acerca de lo que ocurrió, que fue simplemente un animal obedeciendo a su instinto de conservación, defendiéndose, pues, de un potencial ataque, porque ella simplemente sintió que algo la atravesó. Ella no sabe que yo la estoy tratando de ayudar al colocar estas marcas para conocer más de sus patrones de distribución y, pues, simplemente se defendió. Eso es todo”, explicó con un aire de fascinación y adrenalina por lo vivido a sus 48 años.
Un dato interesante que mencionó el Dr. Mauricio Hoyos, es que la mayoría de los incidentes relacionados a tiburones son equivocaciones, ya que no quieren alimentarse de los humanos porque no forman parte del ecosistema marino, incluso, aseguró que se muere más gente por otros animales como los mosquitos que pasan enfermedades, las abejas que pueden picar a una persona y provocar reacciones.
“Los perros incluso matan más gente que los tiburones pero desafortunadamente cuando hay un incidente relacionado a tiburón pues todo el mundo se entera, ¿no? Pero tiene que ver más que nada con la percepción que tenemos de estos animales gracias a películas y documentales que han hablado mal de ellos”, afirmó.
Como dato curioso, Hoyos Padilla reveló que en el Golfo de California hay 109 especies de tiburones, pero los que se ven de manera más común son el tiburón ballena, contó que en la Bahía de La Paz, Baja California, existe una temporada muy marcada en la que se llegan a ver juveniles de esta especie alimentándose. Dijo que los tiburones sedosos, “son súper bonitos” y que si bien, se han visto en zonas de Revillagigedo, también hacen incursiones dentro del Golfo de California cuando el agua está caliente, pero, que cuando el agua está fría se ve mucho el tiburón azul, que calificó como “muy elegante”, por otro lado, el tiburón mako, es el tiburón más rápido que existe.
Mauricio, dijo que hay también una especie endémica en la parte norte del Golfo que se llama Galeus piperatus, que no existe en ningún otro sitio del mundo.
“Afortunadamente ya cada vez más tenemos registros de estos animales que vuelven de nuevo al Golfo de California. Hay especies súper raras como el angelito, que es un tiburón que parece una mantarraya que está como aplastado. De hecho el tiburón toro también, que antes se pensaba que ya no estaba en el Golfo de California, ya los volvemos a ver en lugares como Cabo Pulmo, en Baja California Sur, y también en Sinaloa, en el Farallón de San Ignacio”, agregó.
Hoyos Padilla compartió que lo que más disfruta como biólogo marino es justamente el reencuentro con la naturaleza. Relató que hace unos días, acaba de regresar de un viaje a Revillagigedo y le tocó uno de los mejores buceos que ha hecho en su vida, ya que pudo observar mantarrayas gigantes, tiburones tigre, martillo, punta plateada, inclusive, dijo emocionado que “llegó a una escuela de delfines con un bebito”, por lo que ver cosas que muchas personas ni siquiera sabe que existen y que hay en México, es uno de los motores que impulsa a su corazón curioso a seguir explorando las profundidades del mar.
“Cada día es diferente, por ejemplo en Isla Guadalupe yo me pasaba hasta tres meses, pero cada día era totalmente distinto al anterior, siempre había sorpresas, había cosas impresionantes, ¡Me tocó ver cómo nacían los elefantes marinos!, me tocó ver criaturas que nunca pensé haber visto en la vida, como el delfín de cuvier, que de hecho los pescadores dicen que era un monstruo porque es muy raro”, expresó.
Mauricio dijo que los tiburones en los océanos son importantes ya que son el sistema inmune de los océanos, ya que remueven a los organismos enfermos y muertos, que se producen en grandes cantidades, logrando controlar a sus poblaciones y así hacer un balance en los ecosistemas marinos.
Recomendaciones al ver tiburones en el océano
El especialista dijo que cuando se tiene la gran oportunidad de ver a tiburón, lo primero y mejor que hay que hacer es relajarse, mientras que lo peor que puede hacer, es asustarse, gritar y hacer chapoteo porque todos esos movimientos o vibraciones de baja frecuencia los atraen y podría pensar que es un animal que se está muriendo y ellos pensarían en simplemente “dar una ayudadita” y morder.
Por lo que mantener contacto visual, tratar de moverse de manera muy coordinada, pegarse espalda con espalda a otra persona de ser posible y avisar a la embarcación que se acerque, pueden salvar la vida de un humano. También sugirió salirse de manera lenta del agua, pero enfatizó que de toparse con un tiburón, lo mejor sería disfrutar, debido a que muchos de ellos ni siquiera están interesados en morder.
El sobreviviente compartió que si bien, hay infinidad de cuestiones que le han impactado, una de ellas es saber que los tiburones blancos, se adaptan a los sitios en donde se distribuyen ya que muchas partes del mundo se pensaba que solo pudieran atacar de 20 metros a superficie, sin embargo, en Isla Guadalupe se encontró que pueden bajar hasta 300 metros buscando presas.
Finalmente, Mauricio dijo que actualmente, trabaja con mantarrayas gigantes para determinar de qué está compuesto el mucus que tienen en su cuerpo, que es como una especie de gel que las protege de bacterias y virus, además, actualmente se les están colocando marcas satelitales para conocer hacia dónde migran cuando se van del archipiélago de Revillagigedo. Comentó que en este estudio se está tratando de de descubrir si estas especies se estresan cuando hay buzos cerca.
“Vamos a tratar de colocar marcas satelitales en una especie de tiburón que se llama tiburón sedoso, que desafortunadamente tiene un declive en su población a nivel mundial del 90%. Entonces estamos tratando de aprender mucho más acerca de estos animales porque hemos visto que en Revillagigedo la mayoría de los tiburones sedosos son hembras. Muchas de ellas están embarazadas”, explicó.
El mexicano tiene actualmente una asociación civil que se dedica al estudio y conservación de especies altamente migratorias, principalmente peces cartilaginosos como el pez quimera, los tiburones y las rallas. Mauricio tiene 16 años trabajando con estas especies para tratar de darle al gobierno mexicano las herramientas que necesita para conservarlos.
Y es que, al fin del día, “un besito de tiburona” como él, lo compartió en redes sociales, no ha frenado su amor y fascinación por el mundo marino, por lo que para quienes quieran conocer más de cerca su trabajo, podrán leerlo a través de www.pelagioskakunja.org.













