"De 80 hombres, yo era la única mujer": Bombera Miriam rompe barreras en HMO
Con casi 30 años de trayectoria, la maquinista de la estación ha sido testigo del aumento en la participación femenina dentro de la corporación.
En 1992, cuando el cuerpo del Departamento de Bomberos de Hermosillo estaba conformado casi en su totalidad por hombres, Miriam Yolanda Álvarez Alegría decidió abrirse paso en una profesión exigente y de alto riesgo.
Más de tres décadas después, se desempeña como maquinista de la estación Centro, una responsabilidad clave para atender emergencias y garantizar el suministro de agua durante los incendios.
Álvarez Alegría relató que su historia dentro de la corporación comenzó como bombera voluntaria, en una época donde la participación de las mujeres era mínima. Fue hasta 2010 cuando logró integrarse a las filas de manera remunerada, acumulando actualmente 15 años como bombera de planta y casi 30 años de trayectoria en la corporación.
“Cuando yo entré era un poquito más difícil para las mujeres, no había tanta apertura. De 80 hombres que había, yo era la única mujer en esa capacitación”, recordó.
Explicó que su acercamiento al departamento ocurrió al acompañar a su esposo, quien también era bombero, y debido a su formación como técnica en sanidad animal, lo que la llevó a colaborar inicialmente con un perro dálmata que participaba en actividades del cuerpo de bomberos.
"Ahí me fui involucrando en las actividades y me di cuenta de una capacitación para bomberos; pedí la oportunidad y me la dieron con mucha dificultad", señaló.
La bombera reconoció que el proceso de preparación fue complicado, tanto por la exigencia física como por los prejuicios que enfrentaba al ser la única mujer entre decenas de aspirantes.
"Estaba muy joven y tenía muchas miradas encima. A veces me ponían a prueba porque pensaban que no podía. Hubo momentos en que no podía cargar algunas herramientas y se reían, pero soy una persona muy terca y nunca dejé de insistir hasta quedarme", expresó.
Actualmente se desempeña como maquinista, función que implica conducir y operar las unidades de emergencia, además de garantizar que el equipo y el suministro de agua funcionen correctamente durante los incendios."El maquinista se encarga de llevar y traer a los compañeros con bien y de hacer las maniobras con la unidad para que no falte el agua durante un incendio", explicó.
A lo largo de su trayectoria, Álvarez Alegría ha sido testigo de cambios importantes dentro del cuerpo de bomberos, especialmente en la apertura para que más mujeres se integren a la corporación.
"Ha aumentado bastante la participación de mujeres. Ser mujer bombero demuestra que la valentía también puede tener una voz suave, pero firme. Se trata de abrir camino para que otras sepan que también pueden estar aquí", comentó.
Para ella, la mayor recompensa de esta profesión es la vocación de servicio y la oportunidad de ayudar a los demás, a pesar de los riesgos y las largas jornadas de trabajo.
"Ser bombero es algo que solo quien lo es lo entiende. Es un trabajo muy arriesgado, con muchas horas y sacrificios, pero se trata de vocación y de apoyar a los demás", afirmó.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, la bombera destacó que el trabajo en equipo y la empatía son fundamentales dentro de las corporaciones de emergencia.
"Ser mujer bombero tiene algo profundamente humano. La mujer puede lograr lo que se proponga, pero este trabajo necesita de todos: hombres y mujeres trabajando juntos para ayudar a los demás", concluyó.













