Mantienen viva tradición de San Juan en Pueblo Viejo
Familias, sanjuaneros e integrantes de la etnia Yoreme-Mayo participaron en las actividades previas al Día de San Juan Bautista en Pueblo Viejo.
La fe, la tradición y la identidad cultural se hicieron presentes este martes en la iglesia de San Juan Bautista, ubicada en la colonia Pueblo Viejo de Navojoa, donde decenas de personas participaron en las actividades previas a la celebración del Día de San Juan.
Familias completas acudieron al templo para formar parte de una de las festividades más representativas del sur de Sonora, especialmente para la comunidad Yoreme-Mayo, que año con año mantiene vivas sus expresiones religiosas y culturales en honor al santo patrono.
Niñas, niños, jóvenes y adultos que cumplen promesas a San Juan Bautista acudieron a bendecir la vestimenta que utilizarán durante las ceremonias, recibiendo agua bendita frente a la imagen del santo.
Algunos fieles también entregaron ofrendas de flores y veladoras, tocaron la imagen religiosa y elevaron oraciones de agradecimiento o peticiones personales, en un ambiente marcado por la devoción y el respeto.
Como parte de la celebración, integrantes de la etnia Yoreme-Mayo y los llamados sanjuaneros, personas que mantienen promesas y compromisos religiosos con San Juan Bautista, participaron en rituales acompañados de música y danzas tradicionales.
Entre las expresiones culturales destacaron la Danza del Venado y la Danza de Pascola, consideradas símbolos de identidad de los pueblos originarios del sur de Sonora y elementos fundamentales de una tradición que fusiona la espiritualidad indígena con la fe católica.
Además de los actos religiosos, la festividad reunió a cientos de personas en los alrededores de la plaza de Pueblo Viejo, donde se desarrollaron actividades culturales y espacios de convivencia comunitaria.
La jornada sirvió como antesala a una de las ceremonias más esperadas de la celebración: el tradicional baño de San Juan Bautista, una práctica que forma parte de las costumbres religiosas de la región y que año tras año congrega a fieles y visitantes.
De esta manera, Pueblo Viejo volvió a convertirse en punto de encuentro para una tradición que une la fe, la historia y el legado cultural de los pueblos Yoreme-Mayo.













