La dignidad está por encima de cualquier precariedad: Cuauhtémoc Nieblas
El sindicato docente de la Universidad de Sonora inició un paro indefinido de labores tras calificar como una provocación el archivo de su expediente en los juzgados y rechazar el tope salarial del 4% ofrecido por la institución.
Un total de mil 8 profesores pertenecientes al Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (Staus) determinaron estallar una huelga de hecho a partir de las 17:00 horas del pasado jueves.
La decisión de las bases académicas surge tras considerar que los ofrecimientos de la administración universitaria son insuficientes para resolver los rezagos históricos y las violaciones al contrato colectivo de trabajo.
En una entrevista realizada para el noticiero Expreso 24/7 con Marcelo Beyliss, el secretario general del Staus, Cuauhtémoc Nieblas, explicó que el movimiento se mantiene firme a pesar de la resolución del Poder Judicial del Estado de Sonora, que ordenó archivar el expediente del emplazamiento.

El líder gremial calificó dicha acción judicial como una provocación y un acto de arbitrariedad que, lejos de desanimar a los agremiados, provocó una votación contundente a favor de la paralización de labores.
El conflicto laboral se agudizó debido a la política de topes salariales que limitó el incremento al 4% directo al salario, una oferta proveniente de la federación.
Nieblas detalló que, durante una gestión previa, la presidencia de la República les aseguró por escrito que no existían tales topes en la presente administración federal; sin embargo, la propuesta final de la Unison confirmó la continuidad de dicha restricción presupuestal, lo que detonó el descontento generalizado de la planta docente.
Ofrecimientos insuficientes
Más allá del salario: las demandas incumplidas del STAUS
Además del incremento general, la última propuesta de la administración universitaria contempló apenas un 1% de aumento tabular enfocado exclusivamente en dos niveles de profesores de asignatura, quienes perciben los ingresos más bajos dentro del tabulador general. Para el sindicato, este ajuste resultó marginal frente a las necesidades de la base.
Respecto al Impuesto Sobre la Renta (ISR), el sindicato planteó la aplicación de una gradualidad para registrar lo correspondiente por ley de manera paulatina, aprovechando diversos créditos fiscales gestionados para apoyar a la institución.

No obstante, la propuesta no fue integrada en el documento final. Asimismo, las cláusulas de monto fijo permanecieron congeladas con un ofrecimiento de 0.96% de incremento, quedando lejos del 2% mínimo solicitado por los académicos.
Negociaciones fallidas
La representación sindical señaló directamente a la Comisión Negociadora de la institución por mantener una postura de cerrazón durante los encuentros bilaterales.
Según las declaraciones del secretario general, el sindicato mostró voluntad al prorrogar la fecha original de estallamiento del 30 de abril por 14 días adicionales para no empalmarse con el movimiento del Steus; sin embargo, este plazo no fue aprovechado por las autoridades universitarias.
Ante el argumento institucional de que los recursos financieros son limitados, el gremio reviró que el problema central radica en una falta de gestión efectiva.
Explicaron que desde el año pasado presentaron los escenarios económicos ante instancias estatales, federales y la propia rectoría sin obtener respuestas previsores.
Manifestaron que la autoridad pretende negociar bajo esquemas de hace 30 años, entregando propuestas de última hora que no solucionan las problemáticas de fondo.
Sindicato activa fondo de resistencia para sostener el paro
Para hacer frente a la suspensión de los pagos quincenales derivada del paro de actividades, los integrantes del gremio constituyeron un fondo de resistencia. Este mecanismo económico se financia mediante la aportación voluntaria de un día de salario por parte de cada académico adscrito, lo que les permitirá sostener las guardias y el movimiento por tiempo indefinido.
En lo relativo al impacto en el alumnado, el secretario general aseguró que históricamente nunca se ha perdido un semestre en la Universidad de Sonora debido a un conflicto laboral.
Detalló que una vez que se restablezcan las negociaciones y se firme un acuerdo, se procederá a realizar un reajuste al calendario escolar, tal como ocurrió recientemente con el sindicato de empleados. Al momento del cierre de las instalaciones, la mayoría de los docentes se encontraban en las últimas unidades del programa y en el proceso de entrega de proyectos finales.













