Buscan incentivar la cultura de donación en Sonora
El Dr. Ernesto Duarte Tagles advirtió sobre una disminución paulatina en la donación de órganos en la entidad, donde al menos 203 pacientes aguardan una cirugía, siendo el trasplante de riñón el procedimiento con mayor demanda.
La necesidad de órganos para trasplante en Sonora representa un desafío crítico para el sistema de salud y cientos de familias que aguardan una oportunidad de vida.
Según el último registro oficial disponible del Gobierno del Estado, se reportan 203 personas en lista de espera, de las cuales 160 requieren un riñón, consolidándose como el órgano con mayor demanda en la región debido al incremento de enfermedades crónicas como la insuficiencia renal.
El Dr. Ernesto Duarte Tagles señaló que, durante el último lustro, la donación en la entidad ha mostrado un descenso paulatino.
Entre los factores que han incidido en esta tendencia se encuentran la transición del Hospital General del Estado a sus nuevas instalaciones y una reducción en el impacto de las campañas de sensibilización ciudadana, elementos que históricamente han sido el motor de la cultura de donación.
Red de infraestructura especializada
Pese a la disminución en las cifras de donantes, Sonora mantiene una robusta infraestructura médica acreditada para realizar estos procedimientos de alta complejidad. La red de hospitales certificados abarca tanto el sector público como el privado, garantizando protocolos autorizados y personal especializado:
- Hermosillo: Hospital General del Estado, Clínicas 2 y 14 del IMSS, Hospital CIMA, Hospital San José y Centro Médico Dr. Ignacio Chávez
- Ciudad Obregón: Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) No. 2 del IMSS, Hospital San José de Obregón y Centro Médico Sur Sonora
- Navojoa: Hospital San José y centros especializados como Oftalmolaser de Occidente
Retos y estrategias nacionales
A nivel federal, se ha impulsado la campaña “Por un México sin lista de espera”, la cual busca derribar mitos y fomentar que los ciudadanos se registren como donadores voluntarios. La estrategia enfatiza la importancia de comunicar esta decisión a los familiares directos, quienes tienen la última palabra en el proceso legal de donación.
Tagles insiste en que el avance de estos programas depende de la participación social y de una información clara que elimine temores infundados. Un solo donador tiene el potencial de salvar o mejorar la calidad de vida de múltiples personas, convirtiendo este acto en una de las mayores expresiones de solidaridad social.













