Evitar el dolor por la ausencia materna provoca daños físicos y emocionales
Ignorar el dolor por la ausencia de la madre mediante el "duelo evitativo" genera padecimientos físicos como insomnio y alta presión, advierten especialistas en tanatología.
El duelo evitativo o "duelo enterrado", caracterizado por el intento deliberado de ignorar el vacío que deja la ausencia de una madre, detona afectaciones biológicas directas como alta presión, insomnio, falta de apetito y la exacerbación de otros padecimientos preexistentes.
Esta conducta busca adormecer el sentimiento para no enfrentar la realidad de la pérdida, pero el cuerpo manifiesta el proceso emocional no trabajado a través de síntomas físicos.
Durante una entrevista para el noticiero Expreso 24/7 con Marcelo Beyliss, la tanatóloga y terapeuta Elisa Cavazos explicó que este fenómeno es sumamente común en fechas como el 10 de mayo.
La sociedad ha enseñado que el dolor no es grato, lo que impulsa a las personas a encapsular sus sentimientos o buscar sustitutos externos que llenen ese vacío, una práctica que no resuelve la pérdida de la cuidadora primaria.
La especialista señaló que es frecuente intentar sustituir la figura materna con otras personas que cumplan requisitos similares para evitar el dolor de la partida. Sin embargo, cuando este mecanismo de defensa falla, pueden aparecer comportamientos autodestructivos. El uso de alcohol, juegos de azar o vicios externos se convierte a menudo en una vía para intentar llenar un vacío que solo puede sanar a través de la integración de la historia personal.
La cuarta etapa del duelo: Honrar a través del recuerdo
Frente a la ausencia física, la tanatología propone la reconexión a través de la historia. Elisa Cavazos detalló que la denominada cuarta etapa del duelo consiste en utilizar recursos tangibles y memorias para recolocar a la persona amada en la vida del doliente.
Anécdotas y momentos: Compartir historias y consejos recibidos.
Recursos tangibles: Conservar objetos con valor sentimental como medallas, anillos o prendas.
Validación emocional: Reconocer que el vínculo con la madre es fundamental y que ninguna persona puede sustituir a otra.
Madres ausentes: El impacto en centros penitenciarios
El análisis también abordó la realidad de las madres que, aunque viven, están ausentes por situaciones legales. Según datos del Comité Ciudadano por la Seguridad Pública, en los centros penitenciarios se encuentran 721 mujeres, de las cuales siete de cada diez son madres.
Para las familias de estas mujeres, el proceso implica un reto distinto. Se requiere que los familiares utilicen recursos para que los hijos, niños o jóvenes, logren integrar la situación sin que esto afecte su propia identidad. Se debe entender que la madre cumple una responsabilidad ante la sociedad por un error cometido, separando el acto de la persona para facilitar un proceso de aceptación saludable.
Recomendaciones profesionales para el 10 de mayo
La sugerencia desde el ámbito terapéutico es no evitar la fecha, sino validar los sentimientos que surjan. La tanatología no busca que la persona olvide a quien ya no está, sino que logre recolocar ese afecto de una manera amorosa que permita continuar con la vida cotidiana sin las cargas físicas que genera el duelo enterrado.













