El 93% de los sonorenses tiene celular; piden poner límites entre menores

Garza Brunswick explicó que la responsabilidad no puede recaer únicamente en las escuelas, ya que los padres de familia tienen un papel fundamental desde el momento en que entregan un teléfono a sus hijos.

La especialista de la Mesa Temática de Salud Mental y Adicciones de la Organización Ciudadana Hermosillo ¿Cómo vamos?, Flor Garza Brunswick, consideró necesario establecer límites para el uso de celulares entre menores de edad, tanto en las escuelas como en los hogares.

Durante una entrevista exclusiva con eMedia para el noticiero Expreso 24/7 con Marcelo Beyliss, señaló que en Sonora ya existen iniciativas de ley para establecer medidas más formales sobre el uso de dispositivos en planteles públicos y privados.

Garza Brunswick destacó que Sonora ocupa el primer lugar a nivel nacional en población con acceso a un dispositivo, pues el 93% cuenta con un teléfono o algún dispositivo electrónico. Además, indicó que el estado se encuentra entre los primeros lugares en conectividad en los hogares, al ocupar el segundo sitio a nivel nacional.

Para la especialista, estas cifras muestran la importancia de abordar el uso excesivo de la tecnología, particularmente entre niñas, niños y adolescentes.

Padres también deben poner límites

La especialista consideró que las escuelas pueden establecer reglas sobre los celulares, pero señaló que las medidas difícilmente funcionarán si no existe un acompañamiento desde casa. “Desde el momento que los estamos entregando” a los hijos, dijo, el dispositivo debe ir acompañado de reglas, límites y horarios.

Explicó que no se trata necesariamente de prohibir el acceso a la tecnología, pues los celulares ya forman parte de la vida cotidiana, sino de enseñar a los menores a utilizarlos de manera responsable. “Las prohibiciones no funcionan”, sostuvo, al considerar que es más efectivo establecer desde el principio horarios y límites de acuerdo con la edad de cada menor.

Garza Brunswick también llamó a los adultos a predicar con el ejemplo. Señaló que si se busca limitar el uso de celulares en las escuelas, los maestros también deben ser congruentes con esa medida. Recordó su experiencia como docente durante más de 10 años y consideró que los estudiantes deben observar que las reglas aplican de manera general.

Indicó que durante las clases debe existir concentración y que, durante los recreos, se debe promover la convivencia, el deporte y las actividades recreativas en lugar de que cada estudiante permanezca absorto en su teléfono.

La misma situación, agregó, debe atenderse en los hogares. Puso como ejemplo las comidas familiares, donde los padres también deberían evitar tener el celular a un lado si buscan reducir el uso de estos dispositivos entre sus hijos.

Ciberacoso y aislamiento, entre los riesgos

La especialista advirtió que el problema no se limita a la distracción que provoca el teléfono, mencionó riesgos como el ciberacoso, la facilidad para grabar a otros estudiantes en situaciones delicadas y la disminución de las relaciones sociales.

Señaló que durante los recreos es común observar a menores concentrados en sus celulares en lugar de convivir con otros compañeros.

Otro factor de preocupación, explicó, son los algoritmos de las redes sociales, que pueden mostrar cada vez más contenido relacionado con aquello que un menor busca o con lo que interactúa.

“Los menores de edad no tienen todavía una conciencia clara ni una madurez de cómo evitar caer en este tipo de trampas”, afirmó.

Garza Brunswick consideró que una ley podría ayudar a establecer horarios y reglas dentro de las escuelas, pero aclaró que aquello que ocurre en los hogares requiere del compromiso de las familias. Por ello, insistió en que padres, maestros y escuelas deben trabajar de manera conjunta para promover un uso responsable de los dispositivos entre menores de edad y recuperar espacios de convivencia social.