Estudiantes denuncian estancamiento académico por huelga

El Consejo Estudiantil de Sociedades de Alumnos advierte que la paralización de la Universidad de Sonora afecta proyectos de investigación, prácticas clínicas y la economía de alumnos foráneos, quienes enfrentan incertidumbre ante un semestre que consideran de baja calidad.

La paralización de actividades en la Universidad de Sonora (Unison), que cumple ya 18 días bajo banderas rojinegras, ha colocado a la comunidad estudiantil en una posición de vulnerabilidad que califican como un "daño colateral".

Los alumnos señalan que la falta de acuerdos entre el sindicato y la administración no solo detiene las clases, sino que mantiene en suspenso experimentos químicos, prácticas de odontología con pacientes reales y el cuidado de animales en las áreas de agricultura y ganadería, comprometiendo la formación profesional de miles de jóvenes.

En una entrevista otorgada al noticiero Expreso 24/7 con Marcelo Beyliss, integrantes del Consejo Estudiantil de Sociedades de Alumnos (CESA) expresaron su profunda preocupación por la falta de una "luz al final del túnel" en las negociaciones.

Ángela Carrasco, presidenta del organismo, y Arturo Zamorano, coordinador del mismo, coincidieron en que el estigma de las huelgas recurrentes afecta la percepción social sobre la calidad de los egresados de la máxima casa de estudios del estado.

Calidad académica en riesgo y costos económicos

La presidenta del CESA subrayó que, aunque el semestre no se dé por perdido legalmente, la calidad educativa disminuye drásticamente al retomar las actividades. Según Carrasco, tanto docentes como alumnos regresan con la urgencia de concluir el calendario para salir de vacaciones, lo que deriva en un ritmo acelerado que impide el aprendizaje efectivo.

"Siempre que volvemos de huelga son clases de menos calidad porque lo que se quiere es ya soltar la escuela", señaló la representante estudiantil.

A este problema se suma la crisis económica para los estudiantes foráneos, quienes continúan pagando rentas y servicios en Hermosillo sin recibir la formación por la que invierten. Según los registros, el calendario escolar debería concluir formalmente en junio, pero el ritmo habitual se ha visto fracturado por este tercer conflicto laboral que enfrentan los alumnos de la generación 2022 en apenas cuatro años.

Exigen presencia de la Rectora en mesas de negociación

Por su parte, Arturo Zamorano calificó como "obsoleto" el modelo actual de las mesas negociadoras. El coordinador del CESA propuso la intervención del Gobierno del Estado no solo como oyente, sino como un mediador activo que agilice los acuerdos.

Asimismo, hizo un llamado directo para que la Rectora de la Universidad de Sonora se integre personalmente a las discusiones para aclarar rumores sobre salarios y presupuestos que circulan entre la comunidad.

Zamorano destacó que, a diferencia de años anteriores, existe una juventud más crítica que, aunque reconoce la legitimidad de las demandas laborales de los sindicatos, exige no ser utilizada como moneda de cambio o herramienta de "chantaje" en la disputa.

Panorama de movilizaciones

Mientras el Sindicato de Trabajadores y Empleados (Steus) mantiene la huelga, el Sindicato de Académicos (Staus) prorrogó su emplazamiento para el 14 de mayo, permitiendo algunas clases virtuales o envío de trabajos, aunque los estudiantes recalcan que estas medidas son insuficientes y no sustituyen la enseñanza presencial.

Para este lunes, se reportaron cierres viales en el cruce de los bulevares Luis Encinas y Rosales por parte del Steus, además de una rueda de prensa programada en Palacio de Gobierno, lo que anticipa una semana más de parálisis universitaria si no se logra concretar un punto de encuentro inmediato entre las partes.