Sonora experimenta calentamiento acelerado, advierte Colson
La investigadora del Colson, América Lutz-Ley, advirtió que Sonora experimenta un calentamiento acelerado superior al promedio mundial.
Sonora enfrenta un proceso de calentamiento acelerado que ya se manifiesta en el rompimiento sistemático de récords de temperatura durante los meses de marzo.
América Lutz-Ley, investigadora del Colegio de Sonora (Colson), señaló en entrevista para el noticiero Expreso 24/7 con Marcelo Beyliss que la evidencia científica confirma que el signo del calentamiento global ya es plenamente visible en la región, manifestándose como un "verano temprano" que impacta la salud humana y los ciclos económicos.
De acuerdo con datos del Centro de Ciencias Atmosféricas de la UNAM, México presenta una tendencia de calentamiento superior al promedio mundial. Mientras que a nivel global el incremento de temperatura superficial en las últimas dos décadas ha sido de 1.23 grados centígrados, en territorio mexicano el aumento alcanza los 1.7 grados. Esta aceleración es todavía más aguda en el norte árido del país, colocando a Sonora en una situación de vulnerabilidad extrema.
"El cambio no va a llegar en 2050 o en 2100; lo estamos viendo paulatinamente. Sonora alcanzará los 2 grados centígrados de aumento promedio alrededor del año 2040", afirmó la especialista durante la charla informativa.
Impacto en la agricultura y el abasto de agua
El incremento en la temperatura promedio genera efectos directos e indirectos que comprometen la seguridad alimentaria de la entidad. Lutz-Ley explicó que la falta de "horas frío" ya provocó alteraciones en la producción de trigo en el Valle del Yaqui, derivando en una caída productiva significativa. Además, el fenómeno de la evapotranspiración —la cantidad de agua que el ambiente requiere para mantener su temperatura— aumenta proporcionalmente al calor, exigiendo más recursos hídricos para cultivos que enfrentan condiciones de crecimiento más difíciles.
En el entorno urbano, el calor extremo dispara el consumo de agua potable, presionando a un organismo operador que ya lidia con fuentes de abastecimiento inseguras y una sequía prolongada. La investigadora advirtió que la gestión del agua en ciudades como Hermosillo se mueve a un ritmo mucho más lento que el cambio ambiental, lo que pone en riesgo la sustentabilidad de la capital en el corto plazo.
El reto de la adaptación local frente a la crisis global
La lucha contra el cambio climático se divide en dos frentes: la mitigación (reducción de gases de efecto invernadero a nivel mundial) y la adaptación (ajuste de prácticas locales). Lutz-Ley enfatizó que, aunque Sonora no tiene control sobre los grandes emisores internacionales, la adaptación es una tarea estrictamente local que requiere acciones inmediatas y coordinadas entre sociedad y gobierno.
La especialista identificó tres áreas críticas para la adaptación en Hermosillo:
Gestión técnica del agua: Urge transitar hacia un modelo basado en criterios profesionales y no en ciclos políticos de tres años. El organismo operador requiere estabilidad técnica para implementar soluciones de largo plazo.
Micromedición: Actualmente, solo el 50 por ciento de las tomas de agua en la ciudad cuentan con medidor. Sin métricas claras, es imposible impulsar cambios de comportamiento en el consumo ciudadano.
Infraestructura verde: Es necesario acelerar la creación de "ciudades esponja", la reforestación intensiva, la captura de agua de lluvia y el aprovechamiento total del agua tratada.
"Lo que corre como venas dentro de la ciudad nos puede dar un infarto; un colapso hídrico es el riesgo más grande del calentamiento global en un estado como Sonora", sentenció la investigadora del Colson.
Finalmente, América Lutz-Ley subrayó que medidas simbólicas como la adquisición de vehículos eléctricos son positivas, pero resultan insuficientes si no se atienden los problemas estructurales de eficiencia y medición del recurso hídrico. El camino hacia el año 2040 exige un pacto social donde la academia, el sector empresarial y el gobierno prioricen la resiliencia climática por encima de la agenda pública mediática













