Música y herencia cultural marcan el inicio del FAOT 2026
La artesana y promotora cultural Valentina Torres fue homenajeada por su trabajo en la enseñanza musical y preservación de la lengua Cmiique litom durante la gala inaugural del Festival Alfonso Ortiz Tirado en Álamos.
El corazón del Pueblo Mágico de Álamos volvió a latir cuando la música llenó de nuevo sus calles y plazas, recordando que su pulso no solo se mide en historia y arquitectura, sino en los acordes y voces que, durante la edición 41 del Festival Alfonso Ortiz Tirado, lo convierten en epicentro cultural de Sonora; un lugar donde tradición, talento y público se encuentran para celebrar la identidad de un pueblo que vive la música en cada rincón y en cada latido compartido.
Reconocimiento a Valentina Torres por enseñanza musical en Álamos
En el marco de la gala inaugural, se entregó el Reconocimiento a la Enseñanza Musical a Valentina Torres Molina, artesana, promotora cultural y hablante nativa de la lengua Cmiique litom (seri), cuya labor ha sido clave para la preservación y transmisión del patrimonio cultural del pueblo Comca’ac.
Al recibir el reconocimiento de manos del secretario de Educación y Cultura, Froylán Gámez Gamboa, y de Beatriz Aldaco, directora del Instituto Sonorense de Cultura, Valentina Torres destacó el significado colectivo del galardón y expresó:
“Este reconocimiento es un honor para mí y para mi comunidad Comca’ac, y me motiva a seguir trabajando en la difusión, en la preservación de nuestra rica herencia cultural”.
En su mensaje también agradeció a los acompañamientos que han sido fundamentales en su camino: “Mi agradecimiento especial para mi estimada maestra Beatriz Aldaco, y también agradezco a Ucubi por la confianza hacia mí y también a la Secretaría de Cultura”.
Finalmente, dedicó palabras a su entorno más cercano: “Mis agradecimientos personales son para mi esposo; para mis hijas, que me motivan al diario y, también, a mi amigo Francisco Ramírez, que siempre me aplaude en mis modos. ¡Gracias!”.
El trabajo de Valentina Torres se ha construido desde el interior de su comunidad, lejos de los reflectores institucionales. Ahí, durante años, ha sido reconocida como maestra y guardiana de los conocimientos tradicionales Comca'ac.
Su práctica cultural integra el canto, la danza, la artesanía y la enseñanza de la lengua, siempre con un profundo sentido comunitario.
A lo largo de su trayectoria ha participado como cantante tradicional y artesana en múltiples espacios, además de formar parte de proyectos culturales de alcance nacional.
Fue parte de la primera película de largometraje en la historia del pueblo Comca'ac, participó como modelo y cantante en Mundiacult 2022 y ha sido integrante de mesas de diálogo del Festival Alfonso Ortiz Tirado dentro del pabellón étnico, donde ha compartido saberes, experiencias y reflexiones en torno a la identidad y al patrimonio cultural.
De manera paralela, Valentina Torres impulsa la formación de nuevas generaciones junto a su hija, Cindy Romero Torres, a través de la enseñanza de la danza y el canto tradicional, fortaleciendo la transmisión intergeneracional del patrimonio material e inmaterial de su pueblo.
Recorrido musical con Ainhoa Arteta en Álamos
La primera noche de gala del FAOT, realizada después de la inauguración oficial que tuvo lugar en el Palacio Municipal, estuvo encabezada por la reconocida soprano española Ainhoa Arteta y el pianista y compositor Miquel Ortega, quienes ofrecieron un recital dedicado a la canción española y su proyección contemporánea, marcando el inicio formal de la programación artística del festival.
El programa propuso un recorrido por algunas de las páginas más representativas del repertorio ibérico para voz y piano.
La interpretación de Arteta dio vida a la lírica refinada del compositor español Fernando Obradors (1896-1945) con piezas como Al amor, Corazón, ¿por qué pasáis? y Coplas de Curro Dulce, que abrieron la noche con un clima íntimo.
Tras el intermedio, el recital incluyó los solos de piano Improvisação de Miquel Ortega, quien tocó la pieza por primera vez en vivo.
La gala concluyó con la interpretación de Memento y Canción del jinete, que son poemas de Federico García Lorca, cerrando la velada con elegancia y dejando en el aire un diálogo entre la herencia musical española y la mirada contemporánea de Ortega.












