México: El 'paraíso' de la ciberdelincuencia por negligencia estructural

En una reciente entrevista con Marcelo Beyliss, José Manuel Acosta, representante de la organización Sonora Cibersegura, lanzó una dura advertencia sobre la vulnerabilidad extrema del Estado mexicano ante los ataques digitales.

Tras la filtración masiva de 2.3 TB de información por parte del grupo criminal Cronus, que afectó a instituciones como el SAT, el IMSS y el DIF Sonora, Acosta señaló que el país se ha convertido en un "paraíso" para los delincuentes debido a una negligencia estructural que combina tecnología obsoleta, leyes pobres y falta de inversión.

De acuerdo con el experto, la vulnerabilidad de México no es accidental, sino el resultado de años de falta de actualización en la infraestructura crítica del gobierno. Los factores que nos convierten en un blanco ideal son:

Muchas dependencias operan con plataformas con más de 20 años de antigüedad. Un ejemplo crítico es el IMSS, cuyo expediente electrónico carece de los estándares modernos de protección.

Actualizar estos sistemas requiere inversiones multimillonarias y la contratación de personal altamente especializado, recursos que el gobierno no ha asignado en la escala necesaria.

México padece de una legislación pobre en materia de ciberseguridad y no cuenta con un plan nacional homologado que coordine a los tres niveles de gobierno frente a amenazas digitales.

El impacto del hackeo de "Cronus"

El grupo de ciberdelincuentes Cronus no solo buscó robar datos, sino evidenciar la ineficiencia de los protocolos de seguridad nacionales. Entre los hallazgos más preocupantes destacan:

Instituciones Afectadas: SAT, IMSS, el Partido Morena y el DIF Sonora.

Caso DIF Sonora: Se filtró una base de datos de más de 100 personas que incluía nombres, domicilios y beneficios recibidos en brigadas.

Valor en el mercado negro: Esta información personal es "oro" para los criminales en la Dark Web, donde se vende para realizar extorsiones dirigidas o robo de identidad.

La exposición de 2.3 TB de datos significa que la vida privada y política del país está en la calle. Acosta advierte que, aunque algunos canales de comunicación de los hackers han sido cerrados, la amenaza persiste en la Dark Web.

Los ciudadanos enfrentan riesgos reales como:

Llamadas de extorsión: Al tener datos precisos (como tu domicilio o qué apoyos recibes), los delincuentes pueden crear guiones mucho más creíbles.

Suplantación de identidad: Uso de tus datos para tramitar créditos o servicios a tu nombre.

Fraudes cibernéticos: Acceso a cuentas o engaños financieros basados en la información filtrada.