La Ramada abre espacio a las culturas originarias de Sonora
Este punto reúne a distintas etnias de la entidad, quienes comparten con el público sus artesanías, gastronomía, danzas, cantos, rituales y saberes tradicionales, consolidándose como uno de los espacios más representativos del Festival.
Como un espacio de encuentro, reconocimiento y difusión cultural, la tarde de este sábado se llevó a cabo la inauguración oficial de La Ramada: Casa de los Pueblos Originarios de Sonora, ubicada en la Casa de la Cultura María Félix, dentro del marco del Festival Alfonso Ortiz Tirado.
Este punto reúne a distintas etnias de la entidad, quienes comparten con el público sus artesanías, gastronomía, danzas, cantos, rituales y saberes tradicionales, consolidándose como uno de los espacios más representativos del Festival.
Durante el acto inaugural, la directora del Instituto Sonorense de Cultura, Beatriz Aldaco, explicó que el cambio de nombre —antes conocido como Pabellón Étnico— responde a la intención de reconocer de manera más auténtica y profunda a los pueblos originarios.
“No es la primera vez que se les da espacio, pero cada vez hemos dado mayor importancia, trascendencia y difusión a lo que significa esta ramada. Antes era Pabellón Étnico, ahora hemos retomado una palabra típica, un espacio donde ellos hacen sus rituales, adoptando su propia terminología para hacer más auténtica su participación”, señaló.
Por su parte, José Martín Vélez de la Rocha, de la Comisión Estatal para el Desarrollo de los Pueblos y Comunidades Indígenas, destacó la relevancia de visibilizar las culturas originarias dentro de un festival de esta magnitud.
“Reconocer a Beatriz Aldaco por haber iniciado esta presencia potente de las culturas originarias del pueblo de Sonora en el marco del Festival Ortiz Tirado es muy importante. Que en este espacio también estén expresadas las bellas artes de nuestros pueblos originarios”, afirmó.
En tanto, el alcalde de Álamos, Samuel Borbón, subrayó que La Ramada permite a las comunidades indígenas mostrar su identidad y raíces.
“En esta ramada ellos pueden expresar lo que son, que son nuestros orígenes”, expresó.
Apuesta por la interculturalidad
Además de la exhibición cultural, esta edición del Festival Alfonso Ortiz Tirado apuesta de manera especial por los talleres formativos, considerados una parte clave del programa. Al respecto, Beatriz Aldaco explicó que se ha preparado una amplia oferta dirigida al público en general.
“Se han programado distintos talleres, desde una clase magistral de canto operístico con Aylín Pérez, hasta una amplia lista de talleres para que la gente se acerque y conozca lo que elaboran los pueblos originarios. Es muy importante difundir y aprender de ellos, es fundamental para su cultura”, comentó.
La funcionaria destacó que estas actividades permiten no solo conocer, sino valorar los procesos y conocimientos ancestrales, como los talleres de medicina tradicional o los cursos introductorios a lenguas originarias.
Aldaco explicó que este acercamiento forma parte de un proceso de interculturalidad que busca generar una relación más cercana y respetuosa entre las comunidades indígenas y la sociedad en general.
“Así como ellos han aprendido nuestra cultura por mucho tiempo, ahora nosotros estamos comenzando a aprender de ellos. La gente poco a poco se está acercando, empieza a saludar o despedirse en lenguas yaquis, mayos o seris. No es un proceso fácil ni inmediato, pero estamos en el camino”, señaló.
Finalmente, subrayó la importancia de valorar el trabajo artesanal desde su origen.
“Cuando la gente conoce el esfuerzo que implica una pieza, como una corita hecha con cactus, el tiempo que les lleva, cómo buscan los insumos en la naturaleza y las técnicas que utilizan, entonces se valora mucho más. Incorporar parte de su visión del mundo y su conocimiento a nuestra vida diaria es el objetivo”, concluyó.
Durante el evento de inauguración también estuvieron presentes Valentina Torres, ganadora del Premio Alfonso Ortiz Tirado e integrante de la tribu Comcaac; Freddy Torres, alcalde de Quiriego, así como representantes de diversas etnias.












