Así trabajan los jóvenes de Cruz Roja Bacobampo que nunca descansan

Con 26 voluntarios y cuatro elementos remunerados, la Cruz Roja de Bacobampo brinda atención permanente de emergencias y destaca el compromiso de jóvenes paramédicos en el Día Mundial de la Cruz Roja.

Mientras muchas personas descansan, celebran fechas especiales o pasan tiempo con sus familias, en las instalaciones de Cruz Roja Mexicana siempre hay alguien atento al sonido del radio y listo para salir a una emergencia.

Son 30 personas las que actualmente forman parte de la delegación de Bacobampo: 26 voluntarios y cuatro elementos remunerados que mantienen activo el servicio las 24 horas del día, los siete días de la semana. Entre ellos hay licenciados en enfermería, paramédicos, especialistas en protección civil y estudiantes de medicina, enfermería y urgencias médicas que, pese a su juventud, cargan diariamente con la responsabilidad de atender accidentes, enfermedades y llamados de auxilio.

La mayoría tiene entre 20 y 35 años y se encuentra bajo la coordinación de Larry Ayala, responsable del área de Socorros, quien además de organizar operativos y coberturas especiales, también guía a quienes comienzan su camino dentro de la institución.

“Nosotros no tenemos días festivos; si nos tocó trabajar o estar de guardia, ahí estamos al pendiente”, expresó el coordinador.

Las jornadas no son sencillas. Los voluntarios cubren guardias diurnas de 12 horas, mientras que el personal remunerado permanece en turnos de hasta 48 horas continuas para garantizar la atención permanente de emergencias en el municipio.

Más allá de las ambulancias y uniformes, el trabajo diario implica preparación constante. Larry Ayala explicó que uno de los mayores desafíos es la atención prehospitalaria, ya que el personal debe mantenerse en capacitación continua para poder estabilizar pacientes antes de llegar al hospital.

“Guiar a los muchachos, dar un trato justo y humanitario a las personas que lo requieran y motivarlos a que se sigan capacitando”, comentó, dejando ver que en Cruz Roja no solamente se forman paramédicos, sino también personas comprometidas con servir.

En el marco del Día Mundial de la Cruz Roja, el trabajo de estos jóvenes cobra aún más valor. Son ellos quienes, detrás de cada sirena encendida y cada traslado de emergencia, convierten el cansancio, el miedo y la presión en ayuda para quienes más lo necesitan.