UGRS cumple 90 años y apuesta por industrializar la carne sonorense
La Unión Ganadera Regional de Sonora celebra nueve décadas de historia en medio de una de las etapas más complejas para el sector y apuesta por la industrialización de la carne para abrir nuevos mercados.
La Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS) cumple 90 años de existencia y cuenta con cerca de 30 mil afiliados que, según Juan Ochoa, presidente de la organización, han enfrentado en los últimos tiempos los retos más duros de su historia, pero miran al futuro a través de la reconversión de la industria con un argumento a su favor: la mejor genética del país.
Unión Ganadera Regional de Sonora celebra 90 años y destaca su genética
"Sonora es de los mejores estados ganaderos, o el mejor estado, por la genética que producimos. La genética es lo que te produce el marmoleo de la carne. Cuando el ganado tiene mejor genética, más calidad, engorda de una manera diferente. Lo que conocemos como marmoleo es eso", dijo Juan Ochoa, durante entrevista exclusiva para e Media.
Dicha genética es producto del trabajo que los ganaderos han realizado desde hace décadas y los resultados llevaron a decisiones de líderes gremiales del pasado respecto al mercado: destinar la producción a la exportación de ganado de pie rumbo al mercado de engorda de los Estados Unidos, sitio donde los compradores, históricamente, pueden pagar el alto costo del ganado sonorense.
Aunque la resiliencia del sector se ha puesto de relieve en múltiples momentos, como cuando la fiebre aftosa de hace 70 años desembocó en un cierre de frontera como el que se vive hoy día, el líder ganadero sostiene que en el actual periodo se han conseguido resultados alentadores a pesar de vivir los momentos más complejos de la historia del gremio local.
Retos financieros, climáticos y sanitarios afectan a la ganadería sonorense
"Llegamos primero con un problema de orden financiero muy fuerte, luego se vienen 3 años de una sequía bíblica de la que no habíamos tenido precedente, después se nos viene un problema de seguridad en los ranchos y luego el tema del gusano barrenador que provocó el cierre de la frontera. Si esto fuera poco, enfrentamos un problema político binacional y nosotros como exportadores quedamos en medio", puntualizó el presidente de la UGRS.
La respuesta del gremio, posibilitada por inversiones estatales y federales, se resume en una apuesta: volver al mercado de la engorda y fortalecer algunas regiones del estado en materia de infraestructura ganadera. Se habla de un Centro Integral Ganadero cuya construcción ya inició, expone Ochoa Valenzuela.
"El centro integral General Ganadero busca resolver de entrada el problema del cierre de la frontera. Tenemos que tener un mercado alterno y te y necesitamos un nuevo mercado para para nuestra gente. Entonces, el centro integral lo que busca es exportar carne, producir carne, que Sonora pase de ser un un exportador de materia prima a ser un exportador de producto terminado", dijo.
El proyecto, según la información oficial, cuenta con una inversión de 471 millones de pesos y se ubicará en Hermosillo, Sonora, donde se colocó la "primera piedra" el 15 de junio pasado. "La obra sienta las bases para transitar de un modelo centrado en la exportación de ganado en pie hacia una alternativa con mayor capacidad de procesamiento e industrialización de carne", dice el comunicado oficial girado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
"¿Qué comprende eh este este centro integral? Directamente la renovación del rastro, hacer un un rastro moderno para sacrificar 600 cabezas diarias, ahorita estamos sacrificando 250. Vamos a tener sala de corte y deshuese para tener la habilidad de vender carne con las especificaciones más altas en sanidad e inocuidad para poder exportar a diferentes mercados del mundo. Estamos, por otro lado, acercando el mercado a la Sierra de Sonora", explicó el líder ganadero.
En sentido personal, los dos años que le quedan al actual presidente frente a uno de los gremios más importantes de la región, tanto nacional como binacional, se resume en sus propias palabras: "cuando me vaya quiero que me extrañen, en el buen sentido de la palabra, y no que den gracias a Dios de que me fui".













