Presa Mocúzarit se recupera, pero preocupa crisis del trigo

Las lluvias recientes en el sur de Sonora aumentaron el almacenamiento en la presa Adolfo Ruiz Cortines, beneficiando la disponibilidad de agua para el próximo ciclo agrícola en el Valle del Mayo.

Las recientes lluvias registradas en el sur de Sonora devolvieron la esperanza al campo al mejorar de manera significativa la captación de agua en la presa Adolfo Ruiz Cortines 'Mocúzarit', lo que fortalece las expectativas para el próximo ciclo agrícola en el Valle del Mayo.

Sin embargo, para los productores el principal obstáculo ya no es la falta de agua, sino la incertidumbre por el precio del trigo, el incremento en los costos de producción y la ausencia de financiamiento.

De acuerdo con el más reciente Informe Hidrométrico y Climatológico del Distrito de Riego del Río Mayo, con corte al 28 de julio, la presa alcanzó un almacenamiento de 307.3 millones de metros cúbicos, prácticamente el doble de los 152.8 millones registrados en la misma fecha del año pasado.

Productores enfrentan incertidumbre por precios y financiamiento

Además, mantiene aportaciones de 37.4 metros cúbicos por segundo, reflejo de las lluvias que han beneficiado a la región.

Para los agricultores, la recuperación del embalse representa un panorama alentador en materia de disponibilidad de agua, aunque advierten que ello no garantiza que la superficie agrícola pueda sembrarse en su totalidad.

Incertidumbre

El productor del Valle del Mayo, Germán Valenzuela, reconoció que las precipitaciones cambiaron el panorama hídrico de la región.

"Gracias a Dios, ha sido muy buena la captación de agua", expresó.

No obstante, aseguró que el problema más grave continúa siendo la rentabilidad de la actividad agrícola.

"Los precios siguen igual de mal, los insumos continúan subiendo, va a haber mucha tierra sin sembrar por lo mismo y no hay créditos. No sabemos el precio que nos van a pagar por la cosecha pasada, menos el de la del año que viene", lamentó.

Explicó que el costo de producir una hectárea de trigo se ha incrementado de forma considerable por el encarecimiento de fertilizantes, combustibles, refacciones y mano de obra, mientras que el precio del grano no ha registrado una recuperación suficiente para hacer rentable la actividad.

En los ciclos agrícolas recientes, el trigo sonorense se ha comercializado alrededor de 5 mil pesos por tonelada, aunque los productores sostienen que un precio superior a 6 mil pesos sería el mínimo necesario para cubrir costos y obtener utilidades. A ello se suma que aún desconocen el precio definitivo que recibirán por la cosecha recién levantada, situación que dificulta la planeación del siguiente ciclo y limita el acceso a créditos para preparar las tierras.

Aunque el agua dejó de ser la principal preocupación tras las lluvias de las últimas semanas, los productores coinciden en que el futuro del Valle del Mayo dependerá de que existan condiciones de mercado que hagan rentable sembrar. De lo contrario, advierten, una parte importante de la superficie agrícola podría permanecer sin cultivarse en la próxima temporada.